Unos 2,000 soldados norcoreanos se están trasladando al oeste de Rusia, cerca de la frontera con Ucrania, después de haber completado su entrenamiento, según informó Kyodo News. Este despliegue marca el primer movimiento confirmado de tropas enviadas desde Pyongyang para apoyar a Rusia, en un contexto de cooperación militar creciente entre ambos países.
El miércoles, el gobierno de Estados Unidos reveló que al menos 3,000 tropas de Corea del Norte fueron enviadas a Rusia a principios de octubre para ser entrenadas en bases militares en la región oriental de ese país. El portavoz de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Kirby, detalló que los soldados norcoreanos fueron transportados por mar desde el área de Wonsan, en Corea del Norte, hasta Vladivostok en el Lejano Oriente ruso.
Las tropas se dirigen ahora a la región occidental rusa de Kursk, donde Ucrania ha lanzado ataques transfronterizos en las últimas semanas. Un equipo de avanzada, compuesto por aproximadamente 10 oficiales militares norcoreanos, llegó a Kursk a principios de mes con el propósito de preparar el terreno para recibir a los soldados. Este equipo ha estado asegurando la base, estableciendo redes de comunicación y evaluando la seguridad en la zona.
EE.UU. dice que 3.000 soldados norcoreanos fueron enviados al este de Rusia para entrenarse
Fuentes ucranianas informaron que el movimiento de los soldados norcoreanos fue detectado a través de datos satelitales, comunicaciones interceptadas e inteligencia interna obtenida dentro del ejército ruso. Aunque aún no está claro si estos soldados norcoreanos participarán en combates junto a las fuerzas rusas, se ha informado que actualmente están recibiendo entrenamiento en tres instalaciones militares diferentes.
Este despliegue de tropas norcoreanas en apoyo de Rusia representa una escalada en la cooperación militar entre ambos países y suscita preocupaciones sobre las implicaciones de esta alianza en el conflicto en Ucrania. La llegada de soldados de Corea del Norte refuerza la presencia militar rusa en la región, mientras que la comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de estos movimientos y el posible papel de Pyongyang en la guerra.













