La decisión de China de realizar maniobras militares en las zonas que rodean a Taiwán es una flagrante violación de los derechos de este en virtud del derecho internacional, especialmente por la forma en que designó las zonas para sus maniobras, dijo el ministro de relaciones exteriores de Taiwán, Jaushieh Joseph Wu.
Además el ministro agregó que se ha obstaculizado el funcionamiento normal de una de las rutas aéreas y marítimas más transitadas de la región Indo-Pacífica.
Esto ha tenido un grave impacto en el transporte y el comercio internacionales, y ha socavado la paz y la seguridad regionales. «Por ello, Taiwán condena enérgicamente el comportamiento extremadamente irresponsable de China».
Las maniobras militares de China comenzaron luego de la visita que Nancy Pelosi realizó a la isla y fueron calificadas como «una grave provocación» por parte del gobierno taiwanés.
«China ha utilizado los simulacros en su libro de jugadas militares para preparar la invasión de Taiwán. Está realizando ejercicios militares a gran escala y lanzamientos de misiles, así como ciberataques, desinformación y coerción económica, en un intento de debilitar la moral pública de Taiwán» agregó Wu.
«En cuanto al alcance de sus ensayos de misiles, China está tratando claramente de disuadir a otros países de interferir en su intento de invadir Taiwán. Su ensayo de tácticas de antiacceso y negación de área nos da una clara imagen de las ambiciones geoestratégicas de China más allá de Taiwán».
«En otras palabras, la verdadera intención de China tras estos ejercicios militares es alterar el statu quo en el Estrecho de Taiwán y en toda la región. Esto ya ha traído elementos significativamente inestables a la mezcla, amenazando la seguridad regional».
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Wu hizo énfasis en que el gobierno de la isla ha mantenido sistemáticamente sus cuatro compromisos: el compromiso con un sistema constitucional libre y democrático; el compromiso de que Taiwán y la República Popular China son jurisdicciones separadas, sin que ninguna esté subordinada a la otra; el compromiso de resistirse a la anexión o a la invasión; y el compromiso de que el futuro de Taiwán debe decidirse de acuerdo con la voluntad del pueblo taiwanés.
«Aunque China parece tener ahora como objetivo a Taiwán, sus actividades en todo el mundo han demostrado que su motivación va mucho más allá de Taiwán».
«La influencia de China se extiende también al sudeste asiático, al sur de Asia e incluso a África y América Latina» advirtió el Ministro. «El comportamiento de China hacia Taiwán es un mero pretexto. Sus ambiciones e impacto se extienden mucho más allá».
Por último, Wu informó que frente a las maniobras militares de China, «el pueblo, la sociedad, el ejército y el gobierno de Taiwán han mostrado resistencia y confianza, y han mantenido la calma».
«Los continuos intentos de China de intimidar a Taiwán no nos asustarán ni nos derrotarán. A Taiwán, los valores de la libertad y la democracia no se le pueden quitar. Taiwán seguirá defendiendo su soberanía, su libertad, su democracia y su prosperidad».












