El despacho del ex primer ministro japonés Fumio Kishida distribuyó vales de regalo por un valor de 100.000 yenes (670 dólares) a los viceministros parlamentarios durante una cena en 2022, según fuentes del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD). La revelación refuerza la sospecha de que la entrega de obsequios es una práctica común entre los legisladores en el poder.
El escándalo surge en un momento en que el actual primer ministro, Shigeru Ishiba, enfrenta críticas por distribuir vales de la misma cantidad como muestra de «aprecio» a los nuevos miembros de la Cámara Baja del PLD. El partido se ha visto sacudido por un caso de financiamiento político que ha minado la confianza del público y debilitado su control legislativo.
Según fuentes del partido, el equipo de Kishida entregó los vales antes de una reunión en la residencia oficial del primer ministro el 20 de diciembre de 2022. En respuesta, la oficina de Kishida afirmó: «Siempre seguimos la ley», sin ofrecer más detalles. Kishida ocupó el cargo de primer ministro desde octubre de 2021 hasta su reemplazo por Ishiba.
La ley de control de fondos políticos en Japón prohíbe las donaciones individuales destinadas a actividades políticas. Ishiba ha negado que los vales entregados en marzo de este año constituyan donaciones ilegales. Sin embargo, las revelaciones han puesto en jaque al PLD, que ya enfrentaba problemas de credibilidad debido a la omisión de ingresos por eventos de recaudación de fondos durante el mandato de Kishida.
El escándalo de financiamiento político llevó a la coalición gobernante a perder su mayoría en la Cámara de Representantes en las elecciones de octubre pasado, lo que obligó a Ishiba a liderar un gobierno minoritario. La oposición ha intensificado la presión, con legisladores del Partido Constitucional Democrático de Japón exigiendo que Kishida testifique en el Parlamento.
Consultado sobre la práctica de entrega de vales entre ex primeros ministros, Ishiba respondió en una sesión parlamentaria que no tenía conocimiento «en absoluto» y evitó dar una respuesta definitiva.
Fuentes dentro del PLD han señalado que la entrega de vales era una práctica recurrente durante los mandatos de anteriores primeros ministros, incluidos Shinzo Abe, quien gobernó entre 2012 y 2020, y Yoshihide Suga, su sucesor inmediato. La oficina de Suga reconoció que se entregaban «souvenirs», pero insistió en que no se violó ninguna ley. En contraste, la oficina de Taro Aso, primer ministro entre 2008 y 2009, se limitó a decir que se actuó «de manera apropiada» sin confirmar o desmentir la distribución de vales.
Las revelaciones han generado indignación pública, especialmente en un contexto de inflación que ha afectado los presupuestos familiares. También han ensombrecido los debates parlamentarios sobre el presupuesto estatal para el próximo año fiscal, que comienza en abril, y han intensificado el escrutinio de cara a las elecciones de la Cámara de Consejeros este verano.
Yoshihiko Noda, ex primer ministro y actual líder del Partido Constitucional Democrático de Japón, negó haber participado en estas prácticas y señaló que el escándalo revela una problemática arraigada en la cultura política del PLD.
Ishiba, quien asumió el liderazgo del partido y la jefatura del gobierno hace cinco meses, ha luchado por recuperar la confianza de la ciudadanía. En medio de la controversia, Mitsunari Okamoto, jefe de políticas del partido Komeito, socio menor en la coalición de gobierno, instó al PLD a corregir su rumbo, señalando que, si la entrega de vales era una práctica habitual, resultaba «inapropiada».
Un miembro del PLD en la Cámara Alta declaró que la entrega de vales era una «práctica estándar» entre los primeros ministros anteriores, aunque posteriormente se retractó, afirmando que su comentario no estaba basado en hechos concretos. La polémica sigue en aumento, poniendo en jaque la estabilidad del gobierno de Ishiba y la imagen del partido gobernante.







