El líder del opositor Partido Democrático de Corea del Sur, Lee Jae Myung, instó este viernes a los legisladores del oficialista Partido del Poder del Pueblo (PPP) a apoyar una nueva moción de destitución contra el presidente Yoon Suk Yeol, tras la controvertida declaración de ley marcial que este realizó el 3 de diciembre. El llamado ocurre en medio de una creciente crisis política que ha llevado al desplome de la popularidad del mandatario.
La primera moción de destitución, presentada el 7 de diciembre, no prosperó debido al boicot de la mayoría de los legisladores del PPP. Sin embargo, una nueva propuesta fue sometida al parlamento el jueves por el bloque opositor, que incluye al Partido Democrático y cinco grupos aliados. La votación está programada para las 4 de la tarde del sábado, en lo que podría ser un momento decisivo para el futuro del gobierno de Yoon.
Lee Jae Myung describió el juicio político como «la manera más rápida y segura de terminar con este caos,» refiriéndose al descontento generalizado causado por la breve implementación de la ley marcial, que fue revocada solo seis horas después por una votación parlamentaria.
Para que la moción sea aprobada, se requiere el apoyo de dos tercios de los 300 legisladores de la Asamblea Nacional. Con 192 votos asegurados del bloque opositor, al menos ocho votos del PPP serán necesarios para que la moción prospere. Según informes de Yonhap News Agency, siete legisladores del PPP ya han expresado públicamente su respaldo a la destitución.
Kweon Seong Dong, líder del PPP en la Asamblea, señaló que el partido discutirá su postura en una reunión general programada para la mañana del sábado. Aunque la posición oficial del partido sigue siendo oponerse al juicio político, Kweon instó a los legisladores a considerar «lo mejor para la nación y el pueblo,» sugiriendo que estabilizar el gobierno y aliviar la ansiedad pública deben ser prioridades en la toma de decisiones.
Opinión pública y la caída de Yoon
El descontento ciudadano hacia Yoon se ha intensificado. Una encuesta de Gallup Korea publicada este viernes mostró que el 75 por ciento de la población apoya la destitución del presidente, mientras que su índice de aprobación cayó al 11 por ciento, el nivel más bajo desde que asumió el cargo en mayo de 2022.
La reacción pública ha sido impulsada por la movilización de militares hacia el edificio del parlamento durante la implementación de la ley marcial, una medida que muchos consideran inconstitucional y que ha sido ampliamente condenada tanto por los partidos de oposición como por sectores del propio PPP.
La crisis también ha tenido repercusiones dentro del oficialismo. Choo Kyung Ho, el líder parlamentario del PPP durante la primera moción de destitución, renunció el jueves tras ser señalado por su supuesta colaboración con Yoon en la implementación de la ley marcial. Fue reemplazado por Kweon Seong Dong, un cercano aliado del presidente.
El resultado de la votación del sábado será crucial no solo para la presidencia de Yoon, sino también para la estabilidad política de Corea del Sur. Si la moción es aprobada, el caso será remitido al Tribunal Constitucional, que decidirá si confirma o rechaza la destitución en un proceso que podría extenderse por meses.
Con la opinión pública claramente en contra del presidente y divisiones internas en el partido gobernante, la situación marca un punto de inflexión en la política surcoreana. El desenlace de esta crisis definirá no solo el futuro de Yoon Suk Yeol, sino también la dirección que tomará la democracia del país en un momento de desafíos internos y externos cada vez más complejos.










