Operación León Ascendente: seis lecciones para India con miras a Sindoor 2.0

Lecciones para India

El 13 de junio de 2025, Israel lanzó la Operación León Ascendente, una campaña militar a gran escala dirigida contra las instalaciones nucleares y la infraestructura estratégica de Irán, escalando así décadas de conflicto encubierto hacia una confrontación abierta. Más de doscientos aviones de combate recorrieron mil ochocientos kilómetros para atacar sitios de enriquecimiento, bases de misiles y un nodo subterráneo del mando de la Guardia Revolucionaria Islámica cerca de Teherán. Drones del Mossad habían neutralizado previamente radares clave, y bombas de precisión eliminaron a altos comandantes y científicos nucleares de relevancia. ¿Qué puede aprender India de la Operación León Ascendente?

Bajo el nombre de Operación Castigo Severo, Teherán respondió lanzando más de cien drones suicidas Shahid y, en dos oleadas posteriores, una cantidad similar de misiles balísticos Fateh-110 y Kheibar-Shekan. Aunque el escudo de defensa multicapa israelí —Cúpula de Hierro, Honda de David y Arrow 3— interceptó la mayoría, algunas ojivas lograron atravesar las defensas, causando incendios en edificios residenciales de Ramat Gan y daños en la fachada de la sede del Kirya en Tel Aviv.

Desde Nueva Delhi, el espectáculo resultó inquietantemente familiar. Apenas seis semanas antes, India había lanzado la Operación Sindoor, un asalto relámpago de ochenta y ocho horas con armas de ataque a distancia contra bases terroristas, nodos avanzados de la ISI y objetivos militares tras la masacre de turistas en Pahalgam. Los ataques, ejecutados con Rafales, Su-30MKIs, baterías terrestres BrahMos y drones suicidas fabricados en Bangalore, sorprendieron a Islamabad. Sin embargo, también dejaron al descubierto falencias en inteligencia, profundidad en defensa aérea y control de la narrativa, puntos que Pakistán y su aliado chino probablemente intentarán aprovechar en el futuro. La secuencia fue clara: ataque, pausa, bloqueo y nuevo ataque con mayor fuerza, todo bajo control, escalando de forma calibrada.

Lecciones que deja la Operación León Ascendente para India

Primera lección: los efectos decisivos dependen de inteligencia precisa en tiempo real.

Israel eligió el momento exacto tras confirmar, a través del Mossad, que Irán había acumulado suficiente uranio enriquecido como para fabricar una bomba en días. La reacción política y militar fue inmediata. El seguimiento a blancos de alto valor no sólo existía, sino que se mantenía de forma encubierta. Para India, la conclusión es clara: la victoria requiere un ecosistema de inteligencia totalmente integrado, donde el espacio militar proporcione localización y sincronización de alta precisión, y donde la intuición humana y la inteligencia artificial trabajen en conjunto para ofrecer precisión adaptativa en tiempo real.

Segunda lección: la victoria moderna es colaborativa y multidominio.

Aunque la operación israelí pareció centrarse en ataques aéreos, su éxito se gestó en capas más profundas: intrusiones cibernéticas, drones de vigilancia, y retransmisiones satelitales en vivo de los impactos en Tel Aviv. La Operación Sindoor mostró indicios de este enfoque, pero la coordinación seguía siendo rudimentaria. India necesita un sistema de integración digital y doctrinas que permitan el funcionamiento conjunto de las tres ramas armadas desde una misma visualización operativa.

Tercera lección: hay que construir el escudo antes de desenvainar la espada.

Incluso con una tasa de interceptación cercana al noventa por ciento, Israel no pudo evitar la difusión de imágenes de impactos. No existe aún una defensa antiaérea o antimisiles totalmente infalible. Con el avance tecnológico de China aplicado en Pakistán, la futura Sindoor 2.0 podría enfrentar amenazas aún más sofisticadas. Es crucial invertir desde ahora en un escudo avanzado, como el proyectado “Divya Kavach”, un sistema multicapa con integración de misiles Akash, Barak-8, S-400/S-500 y láseres de alta energía, gestionado por una sola plataforma inteligente.

Cuarta lección: eliminar líderes puede modificar la lógica de la escalada.

Al neutralizar a Hossein Salami y Amir Ali Hajizadeh, Israel atacó directamente el centro de mando de Irán. En cambio, la Operación Sindoor se limitó a figuras de menor rango. India debería contar con una lista de objetivos estratégicos de alto nivel, listos para ser activados en momentos críticos que exijan un cambio drástico en la postura del adversario sin cruzar líneas nucleares.

Quinta lección: el dominio narrativo comienza antes del primer misil.

Tras el ataque a Natanz, las fuerzas israelíes difundieron videos de cabina y gráficos satelitales, acompañados de un comunicado multilingüe. Irán tardó horas en responder y su mensaje tuvo poco alcance. En el caso de Sindoor, las redes sociales paquistaníes lograron posicionar imágenes falsas durante varias horas. India debe establecer una estructura nacional integrada de comunicación estratégica para gestionar la narrativa desde el primer minuto de acción militar.

Sexta lección: China está presente en cada sala de guerra paquistaní.

A diferencia de Irán, que actuó en solitario, Pakistán nunca lo hará. China ya ha brindado soporte técnico a Islamabad, desde satélites hasta equipos de guerra electrónica. En futuras confrontaciones, la colaboración tecnológica sino-paquistaní podría intentar bloquear redes aéreas indias o alterar sus sistemas de navegación. Así como Israel recibió asistencia táctica silenciosa de Estados Unidos, India debe trabajar diplomáticamente para asegurar apoyos internacionales claros antes de actuar, no después.

De las lecciones a la acción

La Operación Sindoor demostró que India puede emplear fuerza calibrada sin cruzar líneas nucleares. Sin embargo, la Operación León Ascendente muestra hasta dónde puede llevarse esa estrategia cuando se combina inteligencia precisa, capacidad tecnológica y una narrativa controlada. Para consolidar estos aprendizajes, India debería crear un centro de fusión de inteligencia digital por teatro, desarrollar una doctrina formal para la guerra de ataque a distancia, establecer paquetes de eliminación preventiva legalmente validados y financiar el sistema “Divya Kavach” a escala de guerra. También es clave garantizar apoyo diplomático internacional antes de cualquier ofensiva.

El mensaje final de la operación israelí es contundente: las guerras limitadas ya no son excepciones. La Operación Sindoor 2.0 ya se encuentra, con seguridad, sobre la mesa de Islamabad y también en los planes de Beijing. Y tal como dirían en Tel Aviv, el reloj ya está corriendo.

Nota: esta es un artículo republicado del medio «Defense, Research and Studies» a través de un acuerdo de cooperación entre ambas partes para la difusión de contenido periodístico. Link original.

Lt Gen Ashok Bhim Shivane
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Es antiguo alumno de la Academia Nacional de Defensa de Pune. Un erudito y guerrero con más de 39 años de carrera intachable y destacada en el Ejército indio. Ha representado a la India en la Fuerza de Mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas en Guatemala. Fue Director General de las Fuerzas Mecanizadas del Ejército indio antes de su jubilación.

El Presidente de la India le concedió las condecoraciones PVSM (2017), AVSM (2016) y VSM (2009) y fue nombrado Ayudante de Campo Honorario del Presidente de la India en julio de 2017. El General es un reputado conferenciante sobre liderazgo, lucha contra el terrorismo, charlas motivacionales, geoestrategia, geopolítica, seguridad nacional, desarrollo de capacidades espaciales, desarrollo de capacidades de defensa y "Make in India", tecnología militar y relaciones internacionales. Es un aclamado analista de defensa y tiene varias publicaciones en su haber. El general Shivane también fue asesor del Ministerio de Defensa (Ordnance Factory Board) de 2018 a 2020.