La historia de De Stefano 1913 es un testimonio vivo de la perseverancia, la tradición familiar y la capacidad de adaptación que define a las grandes empresas argentinas con raíz profunda. Fundada oficialmente en 1913, la firma no es simplemente un nombre en la industria de la piedra natural; es una crónica que se extiende por más de un siglo, tejiendo la narrativa de cuatro generaciones dedicadas con fervor al arte, la producción y el comercio de mármoles, granitos y superficies de la más alta calidad.
El origen de esta saga es, como muchas historias empresariales exitosas en Argentina, una historia de inmigración y visión. Todo comenzó con un viaje y una promesa. Genaro De Stefano, el bisabuelo de la actual generación, arribó al país hace más de 110 años. Este no fue un arribo común, ya que trajo consigo un oficio invaluable, el conocimiento especializado y el espíritu emprendedor para comenzar con la comercialización de chapas de mármol. El legado, de hecho, se remonta a 1910, cuando los grandes barcos procedentes de Europa atracaban en los puertos argentinos cargados con el preciado mármol de Carrara, un material noble que comenzaba a definir la arquitectura y el diseño de la Argentina moderna. Genaro De Stefano no solo se insertó en este naciente mercado, sino que sentó la base de lo que se convertiría en un linaje empresarial de excelencia, arraigado en la calidad inmutable de la piedra.
El éxito sostenido a lo largo de un siglo de historia argentina, marcada por altibajos económicos, sociales y políticos, no es solo una cuestión de materiales resistentes, sino de un espíritu inquebrantable. Este motor inmaterial fue sintetizado con precisión por Javier De Stefano 1913, uno de los miembros de la familia fundadora que actualmente dirige la empresa (junto a Pablo, Diego y Francisco), al identificar la palabra clave: entusiasmo.
“Mi bisabuelo Genaro, que vino hace más de 110 años a Argentina, trajo ese oficio y por suerte la familia le tomó el gusto y no perdió nunca el entusiasmo,” relató Javier. Y continuó: “Siempre tratamos de rescatar esa palabra, que es tan importante porque el entusiasmo es contagioso y necesario para sortear momentos difíciles, para innovar. Es una palabra que sintetiza muy bien la esencia de la firma”.
Es este contagioso entusiasmo el que ha permitido a la empresa no solo sobrevivir a los vaivenes de un siglo, sino también prosperar y mantener la tradición, asegurando que el conocimiento del oficio y la pasión por el material se transmitiera de padres a hijos. Este compromiso ha transformado la herencia de un artesano en una potencia industrial con alcance nacional.
El trayecto del crecimiento y la diversificación estratégica
A lo largo de las décadas, la empresa ha demostrado que la adaptabilidad es tan importante como la tradición. Un ejemplo claro de este espíritu emprendedor que emana de la misma raíz familiar se refleja en la historia de Luis De Stefano. Tras dedicar 40 años de su vida a trabajar en la fábrica familiar, Luis tomó una decisión crucial en el año 2001: independizarse para fundar su propia firma dentro del mismo sector.
Este desprendimiento positivo no hizo más que multiplicar la presencia de la familia en el mercado, demostrando la profundidad del know-how acumulado. El crecimiento sostenido de la nueva firma se documenta en un artículo de 2022: lo que inició como una pequeña operación de dos personas, se expandió rápidamente gracias a la confianza depositada por “muchas empresas”, hasta conformar un equipo de 45 empleados. Con cuatro vehículos propios dedicados a la entrega de material, la empresa alcanzó la capacidad de realizar trabajos en «prácticamente todo el país». Un punto crucial de diferenciación y garantía de calidad es que incluso la colocación del material es realizada por “personal nuestro”, un detalle que asegura el control de calidad de principio a fin del proceso.
La evolución de la casa central de De Stefano 1913 en Ciudadela es otro hito clave. En 2020, la empresa inauguró un showroom de diseño de vanguardia. Este espacio fue concebido con una clara visión estratégica: ser un centro de “inspiración para arquitectos y diseñadores”. Al transformarse de un mero punto de venta a un hub creativo, De Stefano se posiciona no solo como un proveedor, sino como un colaborador esencial en el proceso creativo de diseño contemporáneo.
Este centro neurálgico se complementa con una sólida red de presencia física a lo largo del territorio argentino, consolidando su alcance federal. Los showrooms y puntos de venta en Rosario, Cipoletti, Valentín Alsina (Buenos Aires), Córdoba, San Luis, Mendoza y Tucumán aseguran una cobertura logística y comercial de gran calado, facilitando el acceso a sus materiales de excelencia en diversas plazas regionales.
Alianzas, reconocimientos e innovación
La trayectoria centenaria de De Stefano ha sido validada no solo por su longevidad y alcance, sino también por el reconocimiento oficial a su compromiso con el diseño y la producción local. La empresa ha sido galardonada con el prestigioso Sello del Buen Diseño, un reconocimiento otorgado a nivel nacional a aquellos productos que se destacan por su calidad de diseño, innovación y sostenibilidad. Este sello es un aval que la posiciona como un referente de la industria argentina.
Recientemente, la firma demostró su compromiso con la vanguardia a través de una notable alianza. De Stefano unió fuerzas con el reconocido Mohaded Studio para presentar la colección «Retratos & Strati». Este proyecto fue una celebración que, según los reportes periodísticos, “une la tradición italiana con la artesanía local”, un puente perfecto entre la herencia de Genaro y la visión de diseño de vanguardia. Este tipo de colaboraciones estratégicas son fundamentales en la era moderna, inyectando frescura y relevancia artística a un producto con raíces históricas.
El catálogo de la empresa es el reflejo tangible de esta dualidad entre tradición y modernidad. Aunque su fundación se basa en el mármol y el granito, la oferta se ha expandido estratégicamente:
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Piedras naturales: Siguen ofreciendo mármoles, granitos y las muy demandadas cuarcitas exóticas.
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Piedras industriales y de alta tecnología: Han incorporado materiales de última generación como Neolith, Purastone Prima, Purastone, Corian, fachadas ventiladas y terrazzo.
Esta apertura a la innovación material responde directamente a las tendencias del mercado, donde la tecnología aporta soluciones de diseño, durabilidad y sostenibilidad, como lo indicaron los propios directivos al señalar que el mármol y el granito se usan en proporciones cada vez más reducidas. Además, la expansión del negocio incluye la venta de pisos, revestimientos, sanitarios, griferías, cocción, bañeras y bachas, transformando a De Stefano en un proveedor integral y un hub de soluciones para la arquitectura y el diseño de interiores.
La saga De Stefano es mucho más que un negocio de mármoles. Es una parte fundamental de la historia industrial y de diseño de la Argentina. Desde el entusiasmo fundacional de Genaro, que llegó con un oficio bajo el brazo, hasta la visión de la cuarta generación que lidera la innovación y las alianzas de diseño, la empresa ha demostrado que la solidez se construye, al igual que sus productos, sobre una base de calidad inquebrantable y una pasión que no se desgasta con el tiempo. Es una historia de éxito que, después de más de un siglo, se sigue escribiendo, piedra a piedra, con un ojo en el legado y otro en el futuro del diseño.







