Las principales compañías de defensa de Corea del Sur han alcanzado beneficios históricos en el primer semestre de este año, impulsadas por una creciente demanda internacional de armamento en medio de tensiones geopolíticas en Oriente Medio y Europa. Según datos presentados a los reguladores y reportes financieros, los beneficios operativos combinados de cinco de los mayores fabricantes del sector llegaron a 2,3 billones de wones, equivalentes a unos 1.700 millones de dólares, lo que representa un aumento del 161 por ciento respecto al mismo periodo del año pasado.
Las ventas conjuntas también casi se duplicaron al llegar a 19,2 billones de wones, frente a los 9,9 billones de un año antes. El ritmo de crecimiento ha sido tan acelerado que las compañías ya han logrado en seis meses cerca del ochenta por ciento de las ganancias de explotación registradas durante todo 2024.
Hanwha Aerospace, líder de la industria, fue la que obtuvo el mayor salto, con un beneficio operativo de 1,43 billones de wones, cuatro veces más que en 2024, gracias al impulso de exportaciones de sistemas de artillería como el lanzacohetes Chunmoo. Sus ventas superaron los 11,8 billones de wones, más del triple que el año pasado. LIG Nex1 también reportó un fuerte crecimiento, con un incremento del 64 por ciento en sus ganancias, mientras Hyundai Rotem duplicó sus beneficios gracias a mayores ventas de equipos de defensa terrestre.
En contraste, Korea Aerospace Industries mostró un resultado más moderado, con un ligero aumento en beneficios pero un retroceso en ventas, a pesar de los contratos internacionales de sus aviones FA-50 con Polonia y Malasia. Hanwha Systems, por su parte, registró una caída en ganancias aunque mantuvo un crecimiento de ventas, especialmente por la exportación de radares multifunción a Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
El repunte global de la industria se explica por el contexto internacional. El aumento de conflictos y la creciente inversión en defensa han multiplicado la cartera de pedidos de las empresas surcoreanas, que hoy alcanza los 111,9 billones de wones, unos 80.500 millones de dólares. Analistas anticipan que esta tendencia continuará en el segundo semestre, consolidando a Corea del Sur como un proveedor clave de armas avanzadas en el escenario internacional.










