Nissan Motor Co. anunció este jueves el inicio de un nuevo programa de retiros anticipados en Estados Unidos, en un intento por acelerar su reestructuración y frenar las pérdidas que arrastra desde hace varios ciclos fiscales. Aunque la compañía no reveló cuántos empleados serán elegibles, el plan apunta a personal de áreas administrativas y plantas de ensamblaje de vehículos.
Esta medida se enmarca en un proceso más amplio de ajuste global que Nissan presentó a comienzos de mes, y que contempla la eliminación de 20.000 puestos de trabajo y el cierre de siete fábricas en distintas partes del mundo. Se trata de uno de los mayores recortes realizados por la automotriz japonesa desde el escándalo corporativo que afectó su liderazgo hace algunos años.
Con este nuevo paquete de retiros voluntarios, la empresa busca reducir su plantilla en el mercado estadounidense, donde enfrenta dificultades persistentes por su rezagada oferta de modelos híbridos y una baja sostenida en las ventas. Ya en 2024, la compañía había ejecutado una ronda previa de jubilaciones anticipadas en ese mismo país, aunque los resultados no lograron revertir la tendencia negativa.
En paralelo, Nissan planea lanzar este verano un programa similar en Japón, dirigido al personal administrativo, algo que no ocurría desde hace 18 años. La decisión refleja la magnitud de los ajustes internos que se están impulsando para equilibrar una estructura operativa que hoy se considera sobredimensionada frente a la demanda real.
El recorte de costos responde al fuerte golpe financiero que sufrió la automotriz en el último ejercicio fiscal, cuando reportó una pérdida neta de 670.900 millones de yenes, equivalentes a unos 4.600 millones de dólares. La compañía reconoce que parte del problema radica en una capacidad de producción que excede largamente las necesidades actuales del mercado, sumado a una plantilla global difícil de sostener en este escenario.
Mientras la empresa intenta redefinir su estrategia y recuperar competitividad frente a rivales más adaptados al giro hacia la electrificación, estas medidas de ajuste laboral reflejan la urgencia por frenar la caída y volver a una senda de rentabilidad.












