Las empresas estatales chinas están experimentando un cambio significativo hacia la innovación y la rentabilidad, según destacó un analista del sector durante una conferencia en Pekín.
Zhou Lisha, director de investigación del Instituto de Empresas Estatales de la Universidad de Tsinghua, mencionó a South China Morning Post que las empresas estatales ahora están buscando mejorar su desempeño no solo en rentabilidad y competitividad, sino también en áreas innovadoras y estratégicamente importantes como las energías renovables y la inteligencia artificial. Además, se está dando prioridad a la seguridad y controlabilidad de sus cadenas de suministro.
Este cambio de enfoque responde a una directiva emitida por la Comisión de Supervisión y Administración de Activos Estatales a principios de año, que estableció nuevos parámetros para evaluar el rendimiento de las empresas estatales cotizadas en 2024, enfatizando los ingresos y el valor añadido en sectores innovadores estratégicos.
Las empresas estatales chinas enfrentaron una disminución del 42% en sus beneficios netos el año pasado, con una economía nacional que creció un 5,2%, impulsada por el levantamiento de las restricciones de «COVID cero».
Zhou destacó que históricamente las empresas estatales habían sido subestimadas por el mercado debido a su enfoque en programas de bienestar público y responsabilidad social. Sin embargo, el cambio actual indica una renovación en el sector público, impulsada por la necesidad de adaptarse a las demandas de un mercado más competitivo y dinámico.
Este movimiento también está siendo observado con interés por firmas de inversión como Morgan Stanley, que prevén que las reformas en las empresas estatales puedan mejorar el potencial de inversión a largo plazo en el mercado bursátil chino.
El informe de Morgan Stanley sugiere que la mejora en la rentabilidad y los ratios de reparto de dividendos de las empresas estatales podría tener un impacto positivo en indicadores clave del mercado bursátil chino, como el índice MSCI China.
Zhou concluyó señalando que esta nueva ola de reformas en las empresas estatales chinas representa un modelo propio de reforma económica, distinto a lo observado en el contexto occidental, y destaca la capacidad de adaptación y cambio en un entorno económico cada vez más globalizado.










