En un giro notable para la economía global, India ha escalado hasta convertirse en una de las sociedades más equitativas del mundo en términos de distribución de ingresos. Según los últimos datos publicados por el Banco Mundial, India se ubica en el cuarto lugar a nivel mundial en igualdad de ingresos, superando a potencias económicas como Estados Unidos, China y todas las naciones del G7 y G20. Este logro la sitúa solo por detrás de la República Eslovaca, Eslovenia y Bielorrusia.
El Ministerio de Bienestar Social de la India emitió un comunicado celebrando este hito, afirmando que «esto demuestra cómo el crecimiento de la India se está compartiendo de manera más justa entre su gente. El gobierno se ha centrado en reducir la pobreza, aumentar el acceso financiero y brindar ayuda social directamente a quienes la necesitan». Este posicionamiento en el ranking global subraya un cambio significativo en la dinámica económica y social del país, reflejando el impacto de políticas y programas diseñados para fomentar una distribución de la riqueza más equitativa.
El índice de Gini, un indicador clave de la distribución del ingreso dentro de un país, donde una puntuación de 0 representa la igualdad perfecta y 100 significa la desigualdad absoluta, es el barómetro de este éxito. La India ostenta actualmente un impresionante índice de Gini de 25.5. Esta cifra contrasta marcadamente con la de otras economías importantes: China tiene un índice de 35.7, y Estados Unidos un 41.8. La mejora es aún más notable si se compara con el propio registro de la India en 2011, cuando su puntuación era de 28.8, lo que indica una tendencia consistente hacia una mayor paridad de ingresos durante la última década.
Esta mejora en la igualdad de ingresos va de la mano con logros significativos en la reducción de la pobreza extrema. Los datos del Banco Mundial revelan que, en los últimos 12 años, la India ha logrado sacar a 171 millones de personas de la pobreza extrema. La tasa de pobreza extrema del país ha disminuido drásticamente del 16.2% al 2.3%, un dato compartido en el informe «Spring 2025 Poverty and Equity Brief». Esta reducción masiva de la pobreza es un testimonio del impacto acumulado de diversas iniciativas gubernamentales destinadas a mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos más vulnerables.
Entre las principales iniciativas que han contribuido a estos resultados se encuentran programas como el PM Jan Dhan Yojana y Ayushman Bharat, según un informe de ANI. Estos esquemas de bienestar clave han impulsado significativamente la inclusión financiera y el apoyo social en toda la nación. Por ejemplo, el PM Jan Dhan Yojana ha facilitado la apertura de más de 550 millones de cuentas bancarias, permitiendo que millones de personas accedan por primera vez a los servicios financieros formales.
Además, el sistema Aadhaar, que ahora cubre a 1.42 mil millones de personas, ha sido fundamental para habilitar las Transferencias Directas de Beneficios (DBT). Este sistema ha permitido una entrega eficiente y transparente de ayudas gubernamentales, ahorrando al erario público la asombrosa cifra de 3.48 billones de rupias para marzo de 2023 al reducir las filtraciones y la corrupción. La digitalización de los pagos ha garantizado que la ayuda llegue directamente a quienes la necesitan, sin intermediarios.
El programa Ayushman Bharat es otro pilar fundamental en la estrategia de bienestar de la India, ofreciendo cobertura médica gratuita de hasta 500.000 rupias por familia, y ya se han emitido 410 millones de tarjetas de salud bajo este esquema. Esta iniciativa ha brindado acceso a servicios de salud esenciales a una vasta porción de la población, reduciendo la carga financiera de las enfermedades y mejorando la calidad de vida.
Más allá de la salud y las finanzas, la India ha implementado programas para fomentar el emprendimiento y la seguridad alimentaria. El esquema Stand-Up India, por ejemplo, apoya a empresarios de castas y tribus desfavorecidas (SC-ST) y a mujeres, proporcionándoles acceso a préstamos para iniciar o expandir sus negocios. El PM Vishwakarma Yojana, por su parte, brinda apoyo a los artesanos tradicionales a través de capacitación y acceso al crédito, preservando habilidades ancestrales y fomentando la autosuficiencia económica. Finalmente, el PMGKAY (Pradhan Mantri Garib Kalyan Anna Yojana) garantiza la seguridad alimentaria a más de 800 millones de ciudadanos mediante la distribución gratuita de alimentos, asegurando que nadie en la India pase hambre.
En conjunto, estos programas y el compromiso sostenido del gobierno indio con la inclusión social y económica han transformado el panorama de la desigualdad en el país. El ascenso de la India al cuarto lugar mundial en igualdad de ingresos no es solo una estadística; es un reflejo de una transformación social y económica profunda que está redefiniendo el bienestar de cientos de millones de personas y posicionando a la nación como un modelo a seguir en el camino hacia sociedades más justas y equitativas. La trayectoria ascendente de la India en este indicador clave sugiere un futuro prometedor donde el crecimiento económico va de la mano con una mayor prosperidad compartida para todos sus ciudadanos.












