Corea y China suspenden importaciones de pollo tras brote de gripe aviar en Brasil

Brasil gripe aviar

Corea del Sur y China han suspendido temporalmente las importaciones de productos avícolas procedentes de Brasil, luego de que se confirmara un brote de gripe aviar altamente patógena (HPAI) en una granja comercial en el estado brasileño de Rio Grande do Sul. La medida se tomó inmediatamente después de que las autoridades brasileñas notificaran oficialmente la situación a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), marcando el primer caso de HPAI en una granja de producción comercial en el país sudamericano.

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Asuntos Rurales de Corea del Sur anunció la suspensión efectiva para todos los embarques procedentes de Brasil a partir del 15 de mayo. La medida afecta a productos como carne de pollo, huevos para incubar y pollitos de un día. Además, los envíos que partieron hasta 14 días antes del inicio del veto serán sometidos a pruebas de laboratorio al llegar a los puertos surcoreanos.

En paralelo, China —el principal socio comercial de Brasil y el destino número uno de sus exportaciones avícolas— también impuso una suspensión de 60 días sobre las importaciones de carne de pollo brasileña. La decisión fue anunciada por el ministro brasileño de Agricultura, Carlos Fávaro, quien se mostró optimista respecto a una eventual reanudación anticipada del comercio. “Si logramos eliminar el foco de infección, creemos que es posible restablecer el flujo comercial antes de que se cumplan los 60 días”, declaró Fávaro a medios locales.

Brasil, responsable de cerca del 25 % de las exportaciones globales de carne de pollo, ha sido uno de los últimos grandes exportadores en mantenerse libre de gripe aviar en instalaciones comerciales. Hasta ahora, los casos confirmados en el país habían sido limitados a aves silvestres desde 2023. La detección de este brote en un establecimiento productivo representa un golpe a su posición en el mercado mundial, donde había logrado ganar terreno frente a países que enfrentaron restricciones comerciales por brotes anteriores.

En Corea del Sur, el anuncio generó atención inmediata debido a que hay actualmente 37 envíos, equivalentes a 844 toneladas de carne de pollo brasileña, a la espera de autorización en puertos nacionales. Sin embargo, las autoridades indicaron que, dado el tiempo de tránsito y el periodo de incubación del virus, no existe un riesgo inmediato para la salud pública, y que los productos serán sometidos a los procedimientos habituales de cuarentena.

China, por su parte, había reforzado su relación comercial con Brasil en los últimos años, incluyendo una expansión de productos avícolas autorizados para importación. Según la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA), el país asiático aprobó recientemente la entrada de nuevos productos como vísceras de pollo, carne de pato y pavo, lo que ampliaba considerablemente la canasta exportadora. Solo en el primer trimestre de 2025, Brasil había exportado más de 140.000 toneladas de carne de pollo a China, con ingresos por encima de los 446 millones de dólares.

Tras conocerse el brote, las autoridades brasileñas activaron de inmediato un plan de contingencia en el estado de Rio Grande do Sul, con investigaciones en un radio de 10 kilómetros alrededor de la granja afectada. El gobierno ha insistido en que la enfermedad no se transmite a los humanos a través del consumo de carne o huevos y que el riesgo de infección humana es bajo, limitándose a personas en contacto directo con aves infectadas.

Pese a las garantías sanitarias de Brasil, la reacción de los principales importadores refleja la sensibilidad global frente a la gripe aviar, cuya última oleada ha causado miles de millones de dólares en pérdidas y ha obligado al sacrificio de decenas de millones de aves en Estados Unidos y Europa. En la actualidad, las nuevas detecciones de brotes a nivel mundial aumentaron un 91 % entre enero y febrero de 2025, según datos internacionales.

Las suspensiones impuestas por Corea del Sur y China representan un duro revés para el sector avícola brasileño, que había experimentado un crecimiento sostenido durante los primeros cuatro meses del año, con un aumento interanual del 9,5 % en volumen y del 16 % en ingresos. Solo en abril, Brasil exportó 475.900 toneladas de carne de pollo por un valor superior a los 906 millones de dólares.

El impacto podría extenderse más allá de los mercados asiáticos si otros países deciden replicar las restricciones. Argentina ya tomó la decisión de suspender también las importaciones de productos avícolas brasileños, mientras que naciones como Japón y Arabia Saudita optaron por vetos más localizados, limitados al estado afectado.

Mientras tanto, el gobierno brasileño ha comenzado contactos diplomáticos para contener las consecuencias del brote. Representantes del Ministerio de Agricultura están en diálogo con sus contrapartes chinas y surcoreanas, buscando asegurar que las restricciones sean temporales y proporcionales.

En un escenario en el que los países consumidores priorizan la bioseguridad alimentaria, la reputación sanitaria de los productores se ha convertido en un activo crítico. Para Brasil, mantener la confianza internacional será clave para evitar una contracción prolongada de su mercado externo avícola.

La suspensión de importaciones por parte de Corea del Sur y China evidencia la fragilidad del comercio global ante crisis sanitarias. Aunque las autoridades brasileñas se han movilizado con rapidez, el brote de gripe aviar pone en jaque a un sector vital para la economía del país y altera el equilibrio del comercio mundial de proteínas animales. La capacidad de respuesta sanitaria y la diplomacia comercial serán determinantes para restablecer el flujo de exportaciones y minimizar el impacto económico de esta nueva emergencia.

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Colaborador en ReporteAsia.