Indorama evalúa reactivar megafábrica en EE.UU. ante nuevos aranceles de Trump

INDORAMA

El grupo químico tailandés Indorama Ventures, líder global en la producción de tereftalato de polietileno (PET), analiza retomar la construcción de una planta en Texas valorada en más de 2.000 millones de dólares. El proyecto había sido suspendido en 2023 debido a costos elevados, altas tasas de interés y escasez de mano de obra.

El CEO del grupo, Aloke Lohia, declaró a Nikkei Asia que las nuevas políticas proteccionistas del presidente estadounidense Donald Trump, en particular los aranceles del 25% sobre el aluminio, podrían representar una oportunidad estratégica para aumentar la demanda de botellas de PET en lugar de latas. «Me siento muy confiado en que el negocio del PET está creciendo», afirmó.

Indorama, que genera casi la mitad de sus ingresos en América —USD 7.700 millones de los 15.540 millones facturados en 2024—, podría beneficiarse de las medidas que buscan frenar las importaciones desde China, principal exportador global de PET. «Si vemos que estas tarifas son duraderas, reactivaremos el proyecto», indicó Lohia.

La tailandesa Indorama crece en Europa

El megaproyecto en Texas, cuyo 80% ya está construido, contempla una capacidad anual de producción de 1,1 millones de toneladas de PET y 1,3 millones de toneladas de ácido tereftálico purificado (PTA), clave para textiles y envases. Indorama y sus socios estadounidenses ya han invertido 1.700 millones de dólares, y requerirían otros 600 millones para concluir la obra.

A pesar de haber reportado una pérdida neta de 19.200 millones de baht en 2024, frente a 10.700 millones en 2023, los analistas ven con optimismo la posición de Indorama en el nuevo escenario comercial. «Es el principal beneficiario de las tarifas recíprocas de Trump», afirmó Suwat Sinsadok, analista de Globlex Securities.

La empresa tiene previsto invertir 1.400 millones de dólares en gastos de capital hasta 2027. El 10% de esa suma se destinará a América, mientras que India y África absorberán el 65% restante. «Todavía hay 90 días para observar cómo evolucionan las negociaciones arancelarias», dijo Lohia, aludiendo al margen que se ha dado para tomar decisiones sobre futuras inversiones.

Fundada en 1994, Indorama ha diversificado su presencia en 29 países, adaptándose a la demanda local y consolidándose como líder mundial en su sector. La compañía, que cotiza en la Bolsa de Tailandia con una capitalización de mercado de unos 112.900 millones de baht (USD 3.400 millones), mantiene plantas de producción en China, Alemania y Tailandia, entre otros países.

La reactivación de la planta texana consolidaría su posición en el mercado estadounidense, al tiempo que fortalecería su estrategia de localización para reducir la exposición a conflictos comerciales globales. Si se concreta, se trataría de una de las mayores apuestas industriales recientes en suelo estadounidense vinculadas a la política arancelaria.

Paralelamente, Indorama informó que la minuta de su Junta General de Accionistas de abril de 2025 está disponible en su sitio web y en la Bolsa de Tailandia, invitando a los accionistas a enviar comentarios antes del 15 de junio. Esta transparencia responde a los estándares internacionales de gobernanza que la empresa busca reforzar.

La potencial reanudación del proyecto en Texas es una señal de que Indorama está lista para convertir el proteccionismo en oportunidad. En un contexto global volátil, su capacidad para reaccionar rápidamente y ajustar su estrategia podría marcar la diferencia en el competitivo mercado global de materiales plásticos.

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