El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio se desplomó por segundo día consecutivo este viernes, alcanzando su nivel más bajo en ocho meses, en medio de crecientes temores sobre una desaceleración económica global provocada por las políticas arancelarias del presidente de EE.UU., Donald Trump.
El Nikkei 225 cerró con una caída de 955,35 puntos (2,75 %) respecto al jueves, situándose en 33.780,58 unidades, su nivel más bajo desde el 5 de agosto. En el transcurso de la semana, el índice perdió 3.339 puntos, la mayor caída semanal de su historia, según SMBC Nikko Securities Inc.
El índice más amplio Topix también sufrió un fuerte retroceso, perdiendo 86,55 puntos (3,37 %) hasta los 2.482,06 puntos. Entre los sectores más afectados en el mercado Prime estuvieron los bancos, metales no ferrosos y productos de petróleo y carbón.
El dólar se debilitó momentáneamente hasta la franja baja de 145 yenes en Tokio, ya que los inversionistas buscaron refugio en el yen ante el riesgo de una guerra comercial.
A las 17:00 (hora de Tokio), el dólar se cotizaba a 146,27-29 yenes, comparado con 146,05-15 yenes en Nueva York y 147,24-27 yenes en Tokio el jueves.
El rendimiento del bono gubernamental japonés a 10 años cayó 0,200 puntos porcentuales hasta 1,160 %, su nivel más bajo en tres meses, debido a la creciente demanda de activos de refugio.
Impacto en el mercado accionario
El Nikkei llegó a perder más de 1.400 puntos durante la sesión, tras el desplome del índice Dow Jones de EE.UU., que registró su peor caída en un solo día desde junio de 2020.
El índice japonés ha retrocedido más de 1.900 puntos en dos días, luego de que Trump anunciara un arancel base del 10 % para todos los países, aplicando a Japón una tarifa aún más alta del 24 %.
«Los inversionistas están preocupados porque parece poco probable que la administración de Trump reduzca las tarifas en el corto plazo», explicó Masahiro Ichikawa, estratega de Sumitomo Mitsui DS Asset Management Co.
Los sectores más golpeados fueron exportadores de automóviles y electrónicos, ya que la apreciación del yen reduce sus ganancias en el extranjero al ser repatriadas. También las acciones bancarias sufrieron caídas ante la posibilidad de menores márgenes de beneficio debido a la baja de las tasas de interés a largo plazo y la dificultad del Banco de Japón para continuar con su ajuste monetario.
Los inversionistas también mostraron cautela ante la inminente publicación de los datos de empleo en EE.UU., con preocupaciones sobre una posible recesión combinada con una inflación elevada.
No obstante, Maki Sawada, estratega de Nomura Securities Co., señaló que el mercado podría estabilizarse en el futuro, ya que los socios comerciales de EE.UU. probablemente buscarán negociar con Washington.
«A pesar de la postura dura de la administración estadounidense, es posible que los aranceles elevados se reduzcan dependiendo de las conversaciones con cada país», afirmó Sawada.










