Fundó un imperio de 26.000 millones de dólares desde una línea de ensamblaje en Shenzhen. Hoy su empresa produce el vidrio de casi todos los dispositivos Apple del mundo.
Cuando las cámaras captaron la mesa central del banquete de Estado que China ofreció al presidente Donald Trump la semana pasada, el detalle que más circuló no fue ningún funcionario de gobierno. Fue una mujer de 55 años, sentada entre Elon Musk y Tim Cook, con Jensen Huang de Nvidia en la misma mesa. Su nombre: Zhou Qunfei. Su empresa: Lens Technology. Su producto: el vidrio que cubre la pantalla del iPhone que probablemente tenés en el bolsillo.
De la montaña a Shenzhen
Zhou Qunfei nació en 1970 en una pequeña aldea de la provincia de Hunan. Su infancia estuvo marcada por la pobreza extrema: perdió a su madre a los cinco años y su padre quedó ciego por un accidente laboral. A los 15 años abandonó la escuela y viajó a Shenzhen, la ciudad que entonces comenzaba a convertirse en el taller industrial del mundo.
Empezó en una fábrica de vidrio para relojes, trabajando en la línea de ensamblaje mientras estudiaba contabilidad e informática en clases nocturnas. Cuando la fábrica cerró a principios de los años 90, decidió fundar su propia empresa. Lo hizo con sus ahorros —unos 20.000 yuanes— y con familiares como primeros empleados, operando desde un departamento de tres habitaciones.
El momento que cambió todo
En 2003, Zhou todavía producía vidrio para relojes cuando recibió un llamado inesperado de ejecutivos de Motorola. Le preguntaron si podía desarrollar una pantalla de vidrio para un nuevo dispositivo, el Razr V3, en un momento en que la mayoría de las pantallas de celulares aún eran de plástico. Aceptó el desafío. El resultado fue el primer teléfono del mundo con pantalla de vidrio.
Después de Motorola, llegaron pedidos de HTC, Nokia y Samsung. Luego, en 2007, Apple revolucionó el mercado con el iPhone e introdujo la pantalla táctil de vidrio como nuevo estándar de la industria. Lens Technology estaba perfectamente posicionada para ser el proveedor clave de ese salto tecnológico, y lo fue desde el primer modelo.

Lens Technology reportó ingresos de 69.900 millones de yuanes —aproximadamente 9.800 millones de dólares— en 2024. Apple representa el 45% de esos ingresos, con compras por 33.491 millones de yuanes solo en ese año. La compañía fabrica vidrio de cobertura para prácticamente todas las generaciones del iPhone, iPad, Apple Watch y Mac, y también provee a Samsung, Huawei y Tesla.
Zhou controla el 62% de Lens Technology a través de su participación directa y fondos vinculados. Bloomberg estima su patrimonio personal en 16.800 millones de dólares. La empresa cotiza en la bolsa de Shenzhen desde 2015 y se incorporó a la bolsa de Hong Kong en julio de 2025.
La ejecutiva que almuerza en el comedor de la fábrica
En un ecosistema empresarial chino donde la visibilidad pública es moneda de cambio, Zhou Qunfei es una anomalía. Rara vez concede entrevistas. Empleados de larga data señalan que llega al trabajo puntualmente, come en el comedor de la empresa junto al resto del personal y vuela en clase económica. Su oficina tiene un solo carácter chino colgado en la pared: 善, shàn, bondad.
Esa discreción hace que su aparición en el banquete junto a Musk, Cook y Huang sea todavía más elocuente. No estuvo allí por accidente ni por protocolo. Estuvo porque Lens Technology es, en los hechos, una de las piezas más críticas de la cadena de suministro tecnológica global, y porque en el tablero de la negociación comercial entre Estados Unidos y China, el vidrio del iPhone también tiene un carácter geopolítico central.
Co-fundador de ReporteAsia.













