El sector porcino argentino atravesó un arranque de 2026 marcado por márgenes históricamente bajos, según el Monitor Productivo Porcino Nº 11 elaborado por IERAL de Fundación Mediterránea. El principal culpable fue una oferta interna récord que deprimió el precio del capón a niveles no vistos en diez años, aunque los datos de marzo sugieren una recuperación gradual.
En el primer trimestre del año se volcaron al mercado 222 mil toneladas equivalentes res de carne porcina, el mayor volumen registrado para ese período en los últimos 20 años. La producción local —que explica el 94% de esa oferta— creció un 15,7% interanual, mientras que las importaciones netas retrocedieron un 12,5%. El resultado fue un consumo aparente de 18,8 kilos por habitante, unos 2,1 kilos más que en el mismo período de 2025.
Ese exceso de oferta hundió el precio del capón tipificado a un promedio de $2.266 por kilo en el trimestre, medido en pesos constantes: el peor registro de la última década, por debajo incluso del mínimo previo de 2017. En dólares, promedió USD 1,56 por kilo, una caída real interanual del 16%.
El margen neto de una granja de eficiencia media ubicada en el sur de Córdoba promedió $194 por kilo producido en el trimestre ($0,14 dólares), el segundo peor primer trimestre en diez años. Enero fue el mes más crítico, con apenas $124/kg, pero la situación mejoró gradualmente hasta llegar a $267/kg en marzo, todavía por debajo del promedio histórico para ese mes. En términos de rentabilidad sobre costos, el trimestre cerró en 9,3%, muy lejos del 28,1% registrado en el mismo período de 2025 y del promedio histórico del 19%.

Los costos amortiguaron parcialmente el golpe. En pesos constantes, totalizaron $2.118 por kilo en granjas de eficiencia media, un 12% por debajo del promedio 2016–2024. La alimentación representó el 61% de ese costo total, y su abaratamiento relativo —por la caída de precios del maíz y la soja— fue el principal factor moderador. La energía, en cambio, subió un 16,2% real en el trimestre.
La eficiencia productiva marcó diferencias decisivas. En el mismo período, las granjas de alta eficiencia promediaron $413/kg de margen neto (rentabilidad del 21,9% sobre costos), mientras que las de baja eficiencia registraron pérdidas de $174/kg (-6,9% sobre costos). La brecha entre ambos extremos alcanzó $587 por kilo producido.
La localización también resultó determinante. Por la dinámica de precios de materias primas —que se abaratan a medida que se alejan de los puertos de Rosario en proporción al costo del flete—, las granjas en el sur de Córdoba (450 km del puerto) obtuvieron márgenes promedio de $194/kg, frente a $146/kg en Marcos Juárez (150 km) y $99/kg en establecimientos ubicados en Rosario. Una diferencia del 4,5% en costos por kilo entre los extremos que, en un contexto de márgenes estrechos, resulta estructuralmente significativa.
El informe concluye que el sector porcino en Argentina enfrenta un escenario de rentabilidades comprimidas pero con señales de recuperación hacia el cierre del primer trimestre. La segunda mitad del año —históricamente más favorable por estacionalidad— será clave para determinar si el ciclo revierte o si la presión de la sobreoferta continúa erosionando los resultados del sector.











