Takaichi y ¿el fin del pacifismo japonés? 

La recientes declaraciones de la Primera Ministro japonesa Sanae Takaichi sobre la necesidad de rearmar a Japón ha generado una ola de repudios en ese país y a lo largo de todo el continente asiático. El miedo que suscita un posible rearme de Japón retrotrae a muchos países asiáticos a los momentos más tristes y oscuros de su historia. 

En las últimas semanas, alrededor de 35.000 ciudadanos japoneses salieron a las calles de Tokio para manifestarse contra las decisiones de política exterior del gobierno de su país, liderado por la recientemente electa Sanae Takaichi. En un país donde las protestas suelen ser bastante escasas, el éxito de las manifestaciones en contra del apoyo del gobierno japonés a la guerra en Medio Oriente parecen marcar un punto de inflexión con respecto a la sociedad japonesa y la relación con su gobierno. 

La reforma constitucional propuesta por Takaichi, que busca terminar con la tradición pacifista japonesa, aumentando las exportaciones de armas y el papel guerrerista del Estado japonés, ha generado una conmoción popular inédita en las últimas décadas. 

Este descontento se replica con mayor intensidad en el resto de los países asiáticos, sobre todo en aquellos que sufrieron graves violaciones a los derechos humanos por parte del Imperio japonés. La mayor preocupación proviene de China, una potencia en ascenso que busca disputarle el puesto de hegemón global a los Estados Unidos. 

Desde su investidura como Primer Ministro, Takaichi buscó acercarse cada vez más a Donald Trump y romper algunas tradiciones históricas en términos de política exterior para Japón. Su intención de reformar el Ejército japonés y capacitarlo para futuros conflictos, preocupa a una población consciente de las consecuencias de la militarización masiva de una sociedad.

Esta situación se vuelve cada vez más insostenible tomando en consideración la polarización política que atraviesa el país desde la muerte del ex Primer Ministro Shinzo Abe en 2022. A partir de ese momento, la mayoría de los gobiernos no fueron capaces de mantenerse en el poder.

Con un oscuro pasado a cuestas, Japón se enfrenta a uno de los mayores desafíos de su historia reciente: será el Imperio del Sol Naciente capaz de mantener su tradición o sucumbirá ante el nacionalismo y el poder militar? 

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Estudiante de Relaciones internacionales y Ciencia Política en la Universidad de Belgrano. Redactora en Finguru, CEERI y Politologos al whisky.