Netanyahu y Trump justifican la operación conjunta contra Irán: «La hora de su libertad está cerca»

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y el presidente estadounidense Donald Trump se dirigieron este sábado a sus respectivas ciudadanías para confirmar el inicio de una ofensiva militar conjunta contra el régimen de Irán, bautizada por el Departamento de Defensa de Estados Unidos como «Operación Furia Épica» y por las Fuerzas de Defensa de Israel como «Operación Rugido del León». Ambos líderes coincidieron en enmarcar la intervención como una respuesta inevitable ante lo que califican como la mayor amenaza a la estabilidad regional y a la seguridad de sus países.

«Hermanos y hermanas, ciudadanos de Israel: hace instantes, Israel y Estados Unidos lanzaron una operación para eliminar la amenaza existencial que representa el régimen terrorista de Irán», afirmó Netanyahu en un mensaje en video. El primer ministro apeló directamente al pueblo iraní para que confronte a su propio gobierno y aspire a vivir bajo una administración diferente, libre y en paz.

Trump, por su parte, difundió un extenso discurso a través de su plataforma Truth Social en el que prometió destruir por completo la industria de misiles iraní y aniquilar su armada. Para justificar la intervención, repasó casi cinco décadas de agravios: la toma de rehenes en la embajada estadounidense en Teherán en 1979, el atentado contra los marines en Beirut en 1983 que dejó 241 muertos, los ataques con explosivos improvisados contra soldados en Irak y el respaldo iraní a Hamás en los ataques del 7 de octubre de 2023.

Presentó la operación como continuación de la denominada «Operación Martillo de Medianoche», con la que en junio pasado Washington bombardeó las principales instalaciones nucleares iraníes en Fordow, Natanz e Isfahán. Según Trump, Irán desaprovechó todas las oportunidades de negociar y en cambio intentó reconstruir su programa atómico y desarrollar misiles de mayor alcance, tornando inevitable una nueva intervención.

Mensajes diferenciados para cada audiencia

Tanto Netanyahu como Trump dirigieron llamados distintos según el destinatario. A las fuerzas armadas, la Guardia Revolucionaria y la policía del régimen, Trump les ofreció inmunidad total a cambio de deponer las armas, advirtiendo que quienes no lo hicieran enfrentarían «una muerte segura». Netanyahu, en paralelo, instó a la ciudadanía israelí a seguir con disciplina las instrucciones del Comando de la Retaguardia, subrayando que «la resiliencia social y el cumplimiento de las directrices salvan vidas».

Al pueblo iraní, en cambio, ambos líderes hablaron en tono esperanzador. Trump fue el más explícito: «La hora de su libertad está cerca. Permanezcan en sus hogares. Cuando hayamos terminado, tomen el control de su gobierno. Probablemente sea su única oportunidad en generaciones». Netanyahu, por su lado, afirmó que la acción conjunta «creará las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome su destino en sus propias manos».

Una operación con meses de preparación

Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron que la ofensiva fue producto de meses de planificación conjunta con efectivos estadounidenses y alcanzó decenas de objetivos en territorio iraní, entre ellos infraestructuras vinculadas al programa nuclear y a la industria misilística. Los mandos israelíes vincularon la escalada con la persistencia del programa atómico iraní y el financiamiento que Teherán otorga a grupos hostiles en las fronteras de Israel. Según comunicados oficiales, después de haber recibido un golpe significativo en la operación de junio, Irán continuó «reforzando, produciendo y ocultando» sus capacidades, mientras mantenía el adiestramiento y armamento de milicias en la región.

Israel movilizó 70.000 reservistas, cerró el espacio aéreo civil de forma indefinida y declaró el estado de emergencia en todo el territorio. El Estado Mayor de las FDI precisó que la operación continuará sin limitaciones geográficas ni temporales, con el objetivo de impedir que Irán disponga de armamento nuclear y siga financiando actores que desestabilizan Medio Oriente.

Trump, por su parte, reconoció públicamente el costo humano que la operación podría implicar para su país: «Es posible que se pierdan las vidas de valientes héroes estadounidenses y que tengamos bajas. Eso suele ocurrir en la guerra. Pero no lo hacemos por ahora, lo hacemos por el futuro, y es una misión noble».

+ posts

Co-fundador de ReporteAsia.