Un video viral que muestra ratas en el McDonald’s del Barrio Chino de Buenos Aires ha puesto en evidencia los riesgos sanitarios que representa la presencia de roedores en establecimientos gastronómicos; mientras tanto, la empresa como las autoridades mantienen silencio sobre el caso.
Las imágenes, captadas por comensales en el restaurante ubicado en La Pampa y Virrey Vértiz, muestran ratas desplazándose sobre un monitor en áreas accesibles al público.
El video alcanzó difusión masiva cuando el periodista Antonio Laje, conductor de A24 con cerca de 950 mil seguidores, lo compartió en su cuenta de Instagram.
Los peligros sanitarios de los roedores
La presencia de ratas en cocinas y áreas de manipulación de alimentos representa un riesgo sanitario considerable. Estos roedores transmiten enfermedades como salmonelosis, leptospirosis y E. coli a través de su orina y excrementos, contaminando alimentos y superficies de preparación.
La leptospirosis puede causar fiebre alta, dolores musculares y, en casos avanzados, fallo hepático o renal. El hantavirus genera un síndrome pulmonar potencialmente mortal que se transmite por inhalación de partículas mezcladas con orina, saliva y heces de ratas infectadas. La salmonelosis provoca gastroenteritis, diarrea y fiebre.
Además de los riesgos para la salud, las ratas generan daños materiales al roer cables eléctricos, tuberías y estructuras, lo que puede provocar cortocircuitos, incendios o averías en equipos de refrigeración.
El costo reputacional del escándalo viral
El incidente ocurre en el restaurante número 229 de McDonald’s en Argentina, inaugurado en noviembre de 2025 como el primer local de la cadena en la Ciudad de Buenos Aires en la última década. El establecimiento fue presentado como modelo de innovación y sustentabilidad, con inversión en tecnología de última generación, diseño temático inspirado en la cultura china y certificaciones ambientales.
La viralización del video representa un impacto significativo en la imagen de la marca. En menos de 24 horas, cientos de miles de personas visualizaron las imágenes de roedores en un local que la empresa había promocionado como su apuesta más innovadora en Buenos Aires.
Video viral expone presencia de ratas en el flamante McDonald’s del Barrio Chino
Para una marca global que invierte en marketing y posicionamiento, un video de estas características puede afectar la percepción construida durante años. El alcance se multiplica cuando es difundido por figuras con alta visibilidad mediática, generando réplicas en otros medios y redes sociales.
El caso también plantea interrogantes sobre un establecimiento con menos de dos meses de funcionamiento que presenta roedores en áreas visibles, cuestionando la efectividad de las inspecciones previas a la habilitación y los protocolos de prevención de plagas.
El silencio de empresa y autoridades
Hasta el momento, ni Arcos Dorados —operador de McDonald’s en Argentina— ni la Dirección General de Higiene y Seguridad Alimentaria del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires han emitido comunicados oficiales sobre el caso.
Esta ausencia de información genera incertidumbre entre los consumidores que visitaron el local en días previos al video viral, quienes no tienen información sobre posibles riesgos de exposición. Tampoco se conoce si las autoridades sanitarias realizaron inspecciones de oficio, si existe un expediente administrativo abierto o si se ordenaron medidas correctivas.
La falta de respuesta oficial contrasta con la rapidez de la difusión viral y la preocupación pública generada. Los protocolos sanitarios vigentes exigen gestión profesional inmediata para el control de plagas y el mantenimiento de estándares de higiene, pero no hay certeza sobre si estas medidas se están implementando.
Daños colaterales
Un incidente de este tipo puede afectar la reputación del Barrio Chino de Belgrano como polo gastronómico. Este enclave cultural atrae semanalmente a miles de visitantes y se ha consolidado como uno de los destinos turísticos más concurridos de la capital argentina.
Aunque el problema es específico de un establecimiento, la asociación mediática entre «Barrio Chino» y «ratas» en titulares y redes sociales puede generar percepciones negativas sobre todo el distrito comercial y gastronómico, afectando a otros negocios que no tienen relación con el incidente.
Las normativas de seguridad alimentaria contemplan que la detección de roedores en áreas de manipulación o consumo de alimentos puede derivar en multas económicas y clausura preventiva del establecimiento, además de generar pérdida de confianza por parte de los consumidores.
La transparencia en casos de contaminación sanitaria permite a la población tomar decisiones informadas y a las autoridades demostrar que los organismos de control funcionan adecuadamente ante problemas de salud pública.













