Argentina y un acuerdo histórico con China: devuelve reliquias saqueadas en el «siglo de la humillación»

En un inusual gesto de continuidad institucional y sensibilidad histórica, Argentina puso en marcha un acuerdo bilateral con la República Popular China, destinado a combatir el tráfico ilícito de bienes culturales y facilitar la restitución de piezas saqueadas. Se trata de un tema profundamente delicado en la memoria colectiva china, marcada por las invasiones y expoliaciones del llamado “siglo de la humillación”.

Una época muy dolorosa para el pueblo chino, ya que sufrió la invasión de su territorio por parte de numerosos países europeos y asiáticos, pérdida de territorio, como Hong Kong y Macao, y guerras crueles como la del Opio, que significó el ingreso forzado desde el Reino Unido de este estupefaciente al territorio chino, generando una epidemia de adicciones, o millones de muertos por la invasión japonesa. En medio de esas invasiones extranjeras, China perdió parte de su muy importante y valiosa de su milenario patrimonio cultural y artístico, que aún está en manos extranjeras. La recuperación del mismo es una política de estado.

La administración del presidente Javier Milei convirtió en ley -y en política activa- un tratado firmado en 2018 por Mauricio Macri que permaneció sin tratamiento legislativo durante toda la administración de Alberto Fernandez. La Ley 27.764, aprobada por amplia mayoría en ambas cámaras, es hoy un ejemplo de regulación del rescate de este patrimonio cultural del pueblo chino.
https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/ley-27764-405462

(Fuente: Infoleg, Ministerio de Justicia)

Una restitución que marcó un punto de inflexión

El 27 de junio de 2024, ya bajo la administración Milei, Argentina devolvió a China 14 reliquias culturales incautadas en una causa judicial. Las piezas -entre ellas, campanas de bronce y objetos asociados a antiguas dinastías- fueron entregadas en una ceremonia oficial en la Embajada de China en Buenos Aires.

Medios internacionales destacaron la importancia del gesto. China Daily informó que fue “la primera devolución formal realizada por Argentina bajo el acuerdo bilateral de 2018”, señalando además la “relevancia emocional y cultural” de estas restituciones para el pueblo chino.
Fuente: China Daily, 29 de junio de 2024

Para Beijing, la repatriación de reliquias no es un trámite burocrático, sino un acto de reparación histórica. Y Argentina se convirtió, de manera inesperada, en el primer país latinoamericano en concretarlo dentro de un marco jurídico específico.

Entrega de piezas de arte chino recuperadas por la Policía Federal Argentina – 2024

Una señal diplomática valorada en Beijing

En un contexto global de tensiones crecientes, funcionarios chinos interpretaron la entrada en vigencia del tratado, y su aplicación inmediata, como una muestra de respeto y amistad.

El Ministerio de Relaciones Exteriores, por su parte, celebró el avance y destacó que el acuerdo fortalece la cooperación cultural, policial y aduanera entre ambos países.
Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores – Comunicados sobre cooperación bilateral con China

En palabras del embajador Wang Wei, la devolución de las reliquias constituyó “un gesto genuino de consideración hacia la historia del pueblo chino y una base sólida para profundizar la relación bilateral”.

La administración Milei, impulsora del giro

Aunque el acuerdo fue firmado originalmente por Macri en 2018, fue la administración Milei la que:

  • rescató el tratado del estancamiento,
  • logró una aprobación con mayoría abrumadora en el Senado y la Cámara de Diputados y apoyada por los legisladores de todas las fuerzas políticas
  • lo promulgó formalmente como Ley 27.764
  • y supervisó la primera restitución concreta.

En un país acostumbrado a giros bruscos entre gobiernos, la continuidad sorprendió al mundo diplomático. El mensaje fue claro: Argentina está dispuesta a honrar compromisos internacionales, incluso aquellos heredados de administraciones anteriores. Si bien aproximadamente 27 países del mundo tienen acuerdos administrativos en esta materia, en el marco de la política que impulsa la Unesco desde hace décadas buscando que se devuelva a los países expoliados su patrimonio cultural, este Acuerdo China-Argentina tiene unas características específicas que lo hacen de avanzada.

Un contraste con la región y un paralelo con Estados Unidos

Mientras Argentina avanzó con la ratificación del tratado bilateral con la aprobación por el Congreso de la Ley 27.764 que confirma el Acuerdo con China sobre prevención del tráfico ilícito y restitución de bienes culturales, países como México y Colombia cuentan con acuerdos bilaterales formales de características parecidas en materia de protección y restitución de bienes culturales, y otros países cooperan con China en el marco general de la Convención de la UNESCO de 1970, sin acuerdos específicos de estas características, con tanto detalle y precisión como el que detalla el firmado entre China y Argentina.

Entrega de bienes culturales chinos por el Gobierno de Estados Unidos en el Consulado de Nueva York – 2024

En Estados Unidos, en cambio, fiscales y autoridades federales devolvieron en 2024 22 piezas antiguas a China tras investigaciones por tráfico ilícito, y en años anteriores repatriaron cientos de artefactos saqueados. Pero incluso Washington, a pesar del volumen de sus devoluciones, no cuenta aún con un tratado bilateral del tipo que Argentina firmó con la República Popular China.

La comparación deja a Argentina en un lugar inesperado: una nación latinoamericana liderando una agenda cultural que otros países todavía no institucionalizaron plenamente. Argentina es, a la fecha, el único país latinoamericano en incautar legalmente esas reliquias y restituirlas a China, caso similar a lo realizado por parte de Estados Unidos.

Una diplomacia que repara el pasado

La restitución de bienes culturales es un terreno donde se cruzan historia, memoria y política. Para China, cada pieza devuelta es un reconocimiento del daño sufrido. Para Argentina, es una oportunidad de demostrar que la política exterior puede construirse sobre principios de respeto, cooperación y cumplimiento.

En una región marcada por la fragmentación y la incertidumbre, el gesto argentino, apoyado por todo el arco político, se destaca por su coherencia y su impacto simbólico y práctico.

Y para un país que suele debatirse entre el vaivén interno y la mirada hacia afuera, esta operación cultural -sólida, sensible y diplomáticamente útil- abre un capítulo inesperado en la relación entre Argentina y China.

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Ex Secretario de Comunicaciones de la Nación. Ex Intendente de la Ciudad de Córdoba, 1999-2003.