En Medio Oriente convergen siete ejes de conflictos:
- El estado de guerra interno en el Islam derivado de la fractura histórica del mismo entre sunnitas y chiítas.
- Los frentes de guerra de la Jihad sunnita contra aliados occidentales (redes sobrevivientes de Al Qaeda y del Estado Islámico).
- Frentes de la Jihad chiíta contra Occidente.
- Dinámicas del Espacio de Batalla Siria – Irak, donde aún se desarrolla la Operación Inherent Resolve (OIR, liderada por EEUU).
- Antagonismo entre Irán – Arabia Saudita y Emiratos Árabes del Golfo Pérsico.
- Microguerras entre Israel y Actores No Estatales Violentos (Hezbollah, Hamas, Hutíes, Milicias chiítas iraquíes sostenidas y armadas por Irán), con riesgo de desborde regional.
- El estado de guerra entre Israel e Irán.
Este conjunto de conflictos se proyecta sobre áreas agregadas de Europa, Rusia, Asia del Sur y América del Sur, que han sido blancos de terrorismo expedicionario de las redes islamistas.
Centrándonos en el eje de la confrontación abierta entre Israel e Irán, se pueden considerar las siguientes perspectivas de explicación:
La ruptura de la “Doctrina de la Periferia”
La “Doctrina de la Periferia” fue desarrollada como instrumento estratégico por David Ben Gurion en la década de 1950 y tuvo vigencia hasta comienzos de la década de 1990. La misma prescribía la normativa estratégica mediante la cual Israel estableció relaciones secretas con tres grandes actores no-árabes de la periferia regional: Irán, Turquía y Etiopía. Durante la etapa de las guerras de Israel con Egipto, Siria y Jordania (desde 1948 hasta los Acuerdos de Camp David 1978/79) la “Doctrina de la Periferia” funcionó eficientemente, a nivel de intercambios y cooperación entre las comunidades de inteligencia.
La ruptura de la Doctrina de la Periferia, en relación a Irán comenzó a gestarse con la creación de Hezbollah y con el inicio de una guerra secreta global desencadenada tras el “caso Ron Arad”: piloto israelí derribado en Líbano en 1986 por una milicia chiíta y vendido a Irán. Los picos de escalada fueron la operación israelí Body Heat (la búsqueda de Ron Arad), la eliminación por parte de Israel del secretario general de Hezbollah Abbas Mussawi (febrero de 1992) y los ataques de terrorismo expedicionario de Irán/Hezbollah contra la Embajada de Israel (marzo 1992) y la AMIA (julio de 1994) ambos en Buenos Aires.
El curso de acción de “Guerra Proxy” de Irán contra Israel
La lógica del empleo de un Actor No Estatal Violento por parte de un Actor Estatal contra otro para alcanzar un objetivo estratégico decisivo define al curso de acción de guerra proxy (Proxy Warfare). La estrategia proxy define al conjunto instrumental del Actor Estatal para proyectar, desde una posición de invisibilidad, una política de fuerza instrumentalmente violenta para el logro de objetivos de efectos geopolíticos decisivos. El registro histórico indica que Actores Estatales en etapas post revolucionarias han utilizado intensivamente estrategias y guerras proxy, en el escenario de las últimas dos décadas en Medio Oriente, Irán contra Israel (y operaciones contra monarquías árabes del Golfo).
En los 17 años transcurridos entre la Guerra del Líbano de 2006 y el ataque terrorista de exterminio de Hamas contra Israel (octubre de 2023), Irán continuó con el desarrollo de sus programas nuclear y misilístico, desplegando una proxy war de desgaste sistemático contra Israel desde una posición de relativa invisibilidad.
La respuesta israelí de aniquilamiento de Hamas, y de decapitación y evisceración de la estructura militar de Hezbollah, puso a Irán en situación de afrontar un escenario de enfrentamiento militar directo, que por medio de ataques retaliatorios misilísticos y aéreos tuvo dos momentos de escalada en 2024, quedando para 2025 varios cursos de acción retenidos en un contexto de guerra regional.
El ataque preventivo contra el Programa Nuclear de Irán
Como antecedentes cercanos de una confrontación militar directa con Irán deben contemplarse los planes de contingencia de Israel y los EEUU, para atacar un listado de blancos de las instalaciones donde se desarrolla el Programa Nuclear Iraní. Entre 2007 y 2012 estos escenarios se consideraron como opciones inminentes tanto por las Administraciones Bush y Obama, como por los gobiernos israelíes de Ehud Olmert y Benjamin Netanyahu.
Los datos disponibles desde 2007 y 2012 indicaban que un ataque de precisión limitado se concentraría en cuatro blancos principales: incursiones aéreas contra Arak, Natanz, Buhsher y Esfahan, donde se desarrolla el proceso de enriquecimiento de uranio y producción de agua pesada. Estos ataques, podrían ser efectuados en una noche por aviones portadores de bombas GBU 28, BLU 113, B 61-1, MOP y MOAB anti-bunker, precedidos por un ataque general que paralice las defensas y la capacidad de respuesta iraní. Las bombas MOP y MOAB, como los sistemas RNEP (Robust Nuclear Earth Penetration) que dispone EEUU, no habrían sido suministradas a Israel.
La lista extendida de blancos del Programa Nuclear comprende:
- Bonab: Centro de investigación y desarrollo.
- Tabriz: Centro de investigación para ingeniería de defensa.
- Rahmandeh: Planta de enriquecimiento de uranio.
- Laskar-Abad: Planta de enriquecimiento de uranio.
- Mo-Allem Kalayeh: Centro de investigación nuclear.
- Chalus: Desarrollo de sistemas de armas.
- Karaj: Centro de investigación para la aceleración de cyclones.
- Teherán: Centro de investigación para enriquecimiento nuclear e investigaciones de energía nuclear en la Universidad de TEHERÁN.
- Jabr Iban Hagan: Centro de investigación y conversión nuclear.
- Gorgan: Centro de investigación.
- Damarand: Centro de investigación de plasmas físicos.
- Natanz: Planta de enriquecimiento de uranio.
- Esfahan: Centro de investigación nuclear.
- Zagan, Narigan, Zarigan y Yazd: minas de uranio y planta de producción.
- Khondab: Planta de agua pesada.
- Arak: Reactor de agua pesada.
- Darkhouin: Planta de enriquecimiento de uranio.
- Ardakan: Planta de purificación de uranio.
- Bushehr: Reactor nuclear de agua liviana de 1000 mw.
- Fasa: Planta de conversión de uranio.
El escenario de ataque generalizado comprendería una operación mayor:
- Instalaciones nucleares.
- Bases Aéreas y Misilísticas.
- Defensa Aérea – Comando y Control.
- Campos de entrenamiento de terroristas.
- Instalaciones para guerra química.
- Sitios de misiles IRBM Shaab 3 (1300 km de alcance).
- Comando de la 23ra División.
- Medios evaluados como amenazas proyectadas sobre el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz: submarinos, misiles anti-buque, buques de gran porte, y embarcaciones menores, especialmente la unidades de la denominada Marina de Guerra Especial de la Guardia Revolucionaria Islámica.
- Bases de la Guardia Revolucionaria.
- Estructura del Estado y del Gobierno.
- Inteligencia.
- Comandos militares.
- Comunicaciones.
- Medios de comunicación.
- FFSS en Teherán.
- Líderes: eliminación de los blancos.
La fuerza de ataque de Israel dispone de aviones F-15 I “Ra’am” (versión israelí del F-15 E “Strike Eagle”) y F-16 I “Soufa”, modelos mejorados con sistemas de aviónica más modernos que los utilizados en Osirak, y un stock de bombas GBU – 27 y 28, y bombas guiadas por láser de penetración profunda y capacidad anti-búnker BLU 109 y BLU 113.
Otra variante disponible es el F-16 Block 52/60 desarrollado para responder a los requerimientos israelíes de ataques en profundidad.

Como fuerza de cazas de escolta y superioridad aérea existen indicios que Israel dispondría de un número limitado de aviones F-22 “Raptor” de tecnología furtiva, aunque su exportación está prohibida por ley federal de los EEUU.
En septiembre de 2004 se difundió que Israel había adquirido 500 bombas anti-búnker BLU 109, que eran parte de una compra de bombas aire-tierra por 319 millones de dólares, en el marco del Programa de Ayuda Militar de EEUU.
Tres probables rutas de ataque de la Fuerza Aérea de las Fuerzas de Defensa Israelí contra blancos Irán son contempladas desde 2007 en adelante:
- La ruta norte a través de Turquía.
- La ruta central con corredor aéreo por Jordania e Irak.
- La ruta sur, desde Arabia Saudita.
El ataque preventivo contra la central nuclear de Osirak en 1981 fue efectuado por 16 aviones de combate: 8 F-15 Eagle y 8 F-16 Falcon. Dos F-15 quedaron en la ruta de aproximación como enlace de comunicaciones, los F-16 transportaban 2 bombas de 2000 libras cada una, y el ataque, en el que participaron 14 aviones, duró 90 segundos. La ruta de ataque fue desde el sur: partiendo desde la Base Aérea de Etzion en la zona israelí del Sinaí, atravesando el sur de Jordania y norte de Arabia Saudita hasta entrar en el espacio aéreo de Irak.
Como conclusión, el Espacio de Conflicto Permanente Medio Oriente dominado en el escenario actual por el eje de confrontación armada entre Israel e Irán, es percibido recíprocamente como una guerra de supervivencia. Por parte de Israel referida a la existencia propia del Estado. Desde la perspectiva de Irán debido al cuestionado consenso y oposición social al Régimen Teocrático surgido de una revolución.
En el marco de la Guerra Global Segmentada, el conjunto de conflictos convergentes de Medio Oriente conforman el centro de mayor inestabilidad y de elevado potencial de difusión de inseguridad sistémica.
Es Doctor en Relaciones Internacionales (Universidad del Salvador, Argentina), Master of Strategic Studies and Defense (China's National Defense University) y Master en Planeamiento Estratégico y Dirección por Objetivos del Instituto Internacional de Estudios Globales para el Desarrollo Humano (España). Asimismo, tiene un tercer Master of Strategic Studies (US National Defense University, Estados Unidos) y es Lic. en Estrategia y Organización del Instituto de Estudios Superiores del Ejército argentino. Asimismo, es miembro del Consejo Asesor Académico de la Facultad del Ejército, es profesor en el doctorado en Defensa de dicha entidad, profesor invitado en la Universidad de Cuyo y de la Universidad Católica de Córdoba, e integra el Consejo Asesor de la Fundación CIEPEI (Centro de Investigación en Estudios Políticos Económicos e Internacionales).
Magister en Ciencia Política por la Facultad de Derecho y Profesor en Historia por la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata.















