En un esfuerzo por fortalecer sus relaciones económicas y tecnológicas, el presidente chino Xi Jinping y la presidenta peruana Dina Boluarte han acordado impulsar la cooperación entre sus dos naciones. Durante la primera visita de Estado de Boluarte a China, ambos líderes firmaron un plan de acción conjunto para profundizar la colaboración en comercio, economía digital, e innovación científica y tecnológica.
Uno de los principales logros de esta visita fue la conclusión oficial de las negociaciones para actualizar el acuerdo de libre comercio entre ambos países, un proceso que se inició en 2018. Este acuerdo actualizado busca mejorar las condiciones comerciales y fomentar una mayor inversión entre las dos naciones.
En las conversaciones del viernes, Xi Jinping destacó los «resultados fructíferos» de la cooperación sino-peruana en diversos campos y expresó su deseo de una mayor sinergia entre la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China y las necesidades de desarrollo de Perú. Xi afirmó: «Damos la bienvenida a más productos peruanos de alta calidad para entrar en el mercado chino y esperamos que Perú proporcione un buen entorno legal y político para que las empresas chinas inviertan y tengan una cooperación a largo plazo en Perú».
Ambos líderes subrayaron la importancia de completar el Puerto de Chancay según lo programado, viéndolo como un nuevo canal terrestre y marítimo entre China y América Latina. Este proyecto, valorado en 1.300 millones de dólares y en construcción por la naviera estatal china Cosco, pretende reducir el tiempo de transporte de Shanghai a Perú de 33 a 23 días.
Además, Xi Jinping y Dina Boluarte coincidieron en la necesidad de promover un mundo multipolar equitativo y una globalización económica inclusiva, especialmente para las naciones del Sur Global. Xi también expresó su apoyo a Perú en su rol como presidente del foro APEC en noviembre, una reunión a la que se espera que asista.
Durante su visita a China, Boluarte también se reunió con el primer ministro Li Qiang y con Zhao Leji, presidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional de China. La presidenta peruana, acompañada por 17 ministros de su gabinete, visitó Shenzhen y Shanghai como parte de un intento más amplio de atraer más inversiones chinas.
En Shanghai, Boluarte habló ante unos 250 empresarios chinos y peruanos en un foro de inversión, donde mencionó la posibilidad de convertir el puerto de Chancay en una zona económica especial con beneficios fiscales para los inversores. Además, se reunió con el presidente de Cosco, Wan Min, y le aseguró la «estabilidad jurídica, social y política» de Perú para proteger sus inversiones.
En Shenzhen, Boluarte se reunió con Wang Chuanfu, jefe del fabricante de coches eléctricos BYD, y discutió la idea de establecer una planta de producción de vehículos eléctricos cerca del puerto de Chancay con la oferta de arancel cero. Asimismo, Huawei Technologies firmó un acuerdo para ayudar a Perú a formar a miles de sus ciudadanos en nuevas tecnologías, especialmente en inteligencia artificial.
Perú es uno de los principales destinos de la inversión china en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, con el emblemático puerto de Chancay en construcción cerca de Lima. Este puerto está destinado a servir como un importante centro de comercio que conectará América Latina y Asia, aunque ha sido fuente de controversia en medio de la creciente rivalidad entre Estados Unidos y China. En marzo, Perú amenazó con emprender acciones legales contra Cosco por su modelo de negocio para el puerto, pero retiró la demanda días antes del viaje de Boluarte a China.
Este acuerdo y los proyectos conjuntos reflejan un fortalecimiento significativo de los lazos entre China y Perú, prometiendo beneficios económicos y tecnológicos para ambos países.













