«Costa Rica rechaza y condena la puesta en marcha del proceso de anexión de las regiones ucranianas de Donetsk, Luhansk, Kherson y Zaporizhzhia por parte de la Federación de Rusia, la mayor anexión en Europa desde la Segunda Guerra Mundial» expresó el ministerio de relaciones exteriores del país latinoamericano en repudio del actuar llevado a cabo por Vladimir Putin.
Además, el comunicado emitido por Costa Rica expresa que «al deplorar el veto ejercido por Rusia en la sesión de esta tarde del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Costa Rica no reconocerá como legítima ninguna adquisición territorial resultante de la amenaza o el uso de la fuerza en violación de la soberanía, la independencia política y la integridad territorial de Ucrania y que, además, es incompatible con los principios de la Carta de las Naciones Unidas».
El canciller costarricense, Arnoldo André, llamó a la comunidad internacional a no avalar ni reconocer las supuestas anexiones y cooperar para ponerles fin.
Hizo además un vehemente llamado a la Federación de Rusia para que retire sus fuerzas armadas del territorio de Ucrania de forma inmediata, completa e incondicional, con el fin de fomentar una resolución pacífica del conflicto mediante el diálogo político, la negociación, la mediación u otros medios pacíficos.
Japón considera que la anexión de Rusia es una violación del derecho internacional
«Nuestro país reitera su apoyo y solidaridad con Ucrania, quien no autorizó los llamados referendos celebrados en dichas regiones» expresó André
«Lamentamos que, en consonancia con lo expresado por el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad continúe eludiendo la responsabilidad especial que le concede la Carta como un garante de la paz y la seguridad internacionales».
El proyecto de resolución, presentado por Estados Unidos y Albania, fue apoyado por diez de los quince miembros del Consejo, con el voto en contra de Rusia y cuatro abstenciones.
Debido al veto de la Federación de Rusia, la Asamblea debe ahora reunirse automáticamente en un plazo de diez días para que los 193 miembros del organismo examinen y comenten la votación. Cualquier uso del veto por parte de cualquiera de los cinco miembros permanentes del Consejo desencadena dicho debate.













