La cerámica con esmalte Jun de Yixing es una técnica venerada que forma parte del patrimonio cultural inmaterial de China. Más allá de la forma de elaborar los elementos en sí, esta cerámica llama la atención porque se aplican esmaltes de colores vibrantes y se realizan diseños muy elaborados, con alto nivel de detalle. Esta tradición se remonta a la época de la dinastía Ming (1368-1644).
Para trabajar la cerámica con esmalte Jun, los artesanos utilizan sus pulgares y dedos de forma flexible para presionar, golpear, rascar y apilar la colorida arcilla. Es realmente impresionante ver cómo de esta manera, logran diseños y patrones espectaculares en las superficies del material.
Este tipo de cerámica tradicional se caracteriza por ser rica en colores. En tiempos antiguos, los productos eran utilizados tanto por la familia real como por la gente común.
Algo que no te podés perder si visitas China es la exposicipon del Museo de Cerámica de Yixing en Wuxi, en la provincia de Jiangsu, en donde se encuentran exhibidos la maestría en la fabricación y los productos finamente elaborados de cerámica con esmalte Jun, bajo constante ciudado y mantenimiento.

El museo también invita a los artistas locales a demostrar el proceso de fabricación y decoración de la cerámica con esmalte Jun en sus instalaciones de manera regular, con el objetivo de promover y mantener viva la historia y cultura de esta artesanía.
El esmalte Jun es muy famoso y valorado por sus colores vivos y brillantes. Estos esmaltes suelen presentar una gama de colores que varían desde los tonos más fríos como los azules y verdes hasta aquellos tonos más cálidos como el rojo y morado, a menudo con variaciones y matices únicos en cada pieza.
Los artesanos acostumbran a aplicar los esmaltes en diferentes capas para crear patrones y efectos visuales muy hermosos. La técnica implica apilar capas de arcilla y esmalte para formar diseños intrincados, y luego utilizar herramientas para rascar y modelar estos diseños.

Lo especial de esta artesanía, no es solo que se aplican numerosas capas de esmalte sobre la superficie del barro, sino que estos esmaltes a menudo contienen ingredientes como óxidos metálicos, que, al cocer las producciones crean efectos de color y textura únicas. La combinación de la temperatura del horno y la composición del esmalte provoca reacciones químicas que dan como resultado los colores y acabados distintivos.
El apilamiento de la arcilla y el esmalte en diferentes capas permite a los artesanos jugar con la profundidad y la complejidad de los diseños.
Durante la dinastía Ming, los productos elaborados con la cerámica Jun eran apreciados por igual tanto por la nobleza como por la gente común. Se utilizaba en la vida diaria y en ceremonias. En la actualidad, las piezas siguen siendo muy valoradas por su belleza y artesanía.














