El 10 de diciembre, la escritora surcoreana Han Kang recibió el Premio Nobel de Literatura en una ceremonia solemne en Estocolmo, Suecia, convirtiéndose oficialmente en la primera persona coreana y la primera mujer asiática en obtener este galardón. Con un discurso profundamente emotivo, Han destacó el papel de la literatura como un refugio para la empatía y la conexión humana, oponiéndose a todo aquello que amenaza la vida.
En su discurso de aceptación, leído en inglés, la escritora expresó: «De manera inevitable, el trabajo de leer y escribir literatura se opone a todos los actos que destruyen la vida». Estas palabras fueron dedicadas a los asistentes en el Konserthuset, donde el Rey Carlos XVI Gustavo de Suecia entregó el prestigioso galardón a la autora de 54 años.
Algunas reflexiones de la autora
Durante el banquete del Premio Nobel, celebrado la misma noche en el Salón Azul del Ayuntamiento de Estocolmo, Han profundizó en su visión de la literatura como un lenguaje que conecta a las personas. En sus palabras: «En la noche más oscura, hay un lenguaje que pregunta de qué estamos hechos, que insiste en imaginar en primera persona las perspectivas de los seres vivos que habitan este planeta, un lenguaje que nos conecta entre nosotros.»
La autora destacó que este lenguaje literario lleva consigo «una especie de calor corporal,» que, según ella, tiene el poder de acercar a los lectores y escritores a las experiencias de otros. También compartió una anécdota de su infancia, cuando un grupo de niños, incluido ella misma, se refugiaron de una tormenta bajo un alero. Mientras observaba a otro grupo en un edificio opuesto, se sintió conectada con ellos al compartir la misma experiencia de la lluvia.
«Fue un momento de asombro, esta experiencia de tantas perspectivas en primera persona,» explicó. Para Han, esta experiencia encapsula el propósito de la literatura: explorar las profundidades del corazón humano y encontrar significado en las preguntas más vitales de la vida.
Han también reflexionó sobre sus motivaciones para escribir, nacidas de un profundo deseo de entender el sufrimiento, el amor y la razón de la existencia humana. A través de su obra, ha buscado mantener viva la humanidad, incluso en los contextos más adversos.
Algunos datos sobre Han Kang
Han Kang nació en Gwangju, Corea del Sur, en 1970, y creció en Seúl. Ya en su juventud mostró interés por las preguntas filosóficas y existenciales que más tarde marcarían su obra literaria. Estudió Letras en la Universidad Yonsei y comenzó su carrera como periodista antes de dedicarse completamente a la escritura.
Su primera publicación fue el relato El ancla escarlata y esta marcó el inicio de una carrera que la llevaría a ser reconocida como una de las escritoras más influyentes de Corea del Sur. No obstante, fue su novela La vegetariana (2007) la que la catapultó a la fama internacional y la llevó a obtener el prestigioso Premio Man Booker Internacional en 2016. Esta obra, dividida en tres partes interconectadas, explora los efectos devastadores de la decisión de una mujer de dejar de comer carne y examina cuestiones de violencia, resistencia y transformación.
Además de La vegetariana, Han ha publicado otras novelas que vale la pena leer, tales como Pelea de aliento y La clase de griego, que han sido traducidas a varios idiomas, incluidas el español, el francés y el japonés. En su estilo literario se reconoce una prosa poética y suelen contener una intensa exploración emocional, lo que la ha llevado a ganar numerosos elogios tanto de críticos como de lectores.
Durante su discurso, Han insistió en que la literatura tiene un papel esencial en tiempos de incertidumbre: «Seguir siendo humanos, pase lo que pase, es un desafío que no debemos ignorar». Su llamado a la empatía y la conexión a través de las palabras llama la atención en un mundo cada vez más dividido.












