El físico teórico estadounidense Michio Kaku, de origen japonés, ha consolidado una carrera que abarca la academia, la divulgación científica y la reflexión sobre el futuro de la tecnología. Nacido el 24 de enero de 1947, es actualmente el Henry Semat Professor de Física Teórica en el City College de Nueva York. Su trayectoria académica comenzó en la infancia, motivado por la fascinación que le generó la vida y obra inconclusa de Albert Einstein. En estos momentos se encuentra en Buenos Aires, participando del evento Digital Finance Forum, organizado por el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).
El interés de Kaku por la física teórica se manifestó de forma temprana. En la escuela secundaria, construyó un acelerador de partículas en el garaje de sus padres, con el objetivo de generar un haz de rayos gamma. Este proyecto atrajo la atención del físico Edward Teller, quien se convirtió en su mentor y le otorgó la Beca de Ingeniería Hertz. Kaku se graduó con honores de la Universidad de Harvard en 1968, siendo el primero de su clase de física. Posteriormente, obtuvo un doctorado del Laboratorio de Radiación de Berkeley en la Universidad de California y ocupó un puesto de profesor en la Universidad de Princeton en 1972.
Durante la Guerra de Vietnam, Michio Kaku completó su entrenamiento militar en el Ejército de los Estados Unidos, aunque el conflicto concluyó antes de que fuera desplegado. A lo largo de su carrera académica, ha publicado más de 70 artículos en revistas de física. En 1974, junto al profesor Keiji Kikkawa, coescribió los primeros trabajos que describían la teoría de cuerdas en una formulación de campo. Kaku es autor de varios libros de texto sobre teoría de cuerdas y teoría cuántica de campos, continuando la búsqueda de una teoría unificada que describa las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza.
Además de su labor académica, Michio Kaku es conocido por su trabajo como comunicador científico. Sus libros, como «Física de lo imposible» y «Física del futuro», han sido best-sellers del New York Times. En estos textos, explora la viabilidad científica de conceptos de la ciencia ficción. Su labor de divulgación se extiende a la radio y la televisión. Ha conducido programas como «Exploration» y «Science Fantastic», y ha sido presentador de especiales para cadenas como BBC, Discovery Channel y History Channel. En 2021, recibió el Premio Sir Arthur Clarke a la Trayectoria por su contribución a la divulgación científica.
La visión de Kaku sobre el futuro se centra en la relación entre la física y el desarrollo social y económico. Argumenta que la riqueza de una sociedad es un derivado de la física. Sostiene que las tres grandes revoluciones industriales del pasado, la del vapor, la de la electricidad y la de la electrónica, fueron impulsadas por descubrimientos en la física. Proyecta que la próxima gran revolución, la cuarta, estará marcada por la inteligencia artificial, la nanotecnología y la biotecnología, seguida por una quinta ola de innovación a mediados de siglo, impulsada por la computación cuántica, la energía de fusión y el «brain-net», una fusión entre la mente humana y las computadoras.
Kaku ha teorizado sobre la evolución del capitalismo, sugiriendo que las innovaciones en física conducirán a una forma de «capitalismo perfecto». En este modelo, el conocimiento infinito de la oferta y la demanda, facilitado por la tecnología, eliminará a los intermediarios y a las ineficiencias del mercado. Según su perspectiva, figuras como Jeff Bezos han sido exitosas al digitalizar y eliminar estos intermediarios. Kaku no aborda la moralidad o la ética de este modelo, sino que lo presenta como una consecuencia inevitable de las revoluciones tecnológicas.
Al abordar las críticas sobre una potencial sociedad distópica o la pérdida de privacidad, Kaku sostiene que estos son problemas sociales, no tecnológicos. La sociedad, según él, tendrá que decidir el grado de adopción de un estilo de vida digital. En su análisis, el futuro laboral no estará exento de cambios. Pronostica que tres tipos de trabajos no podrán ser reemplazados por robots: el trabajo manual semi-calificado, que requiere destreza y reconocimiento de patrones; los trabajos que requieren interacción humana, como los abogados y consejeros; y los trabajos de «capital intelectual», que dependen de la innovación, la creatividad y el liderazgo.
Kaku también ha expresado su opinión sobre la competencia entre modelos económicos, señalando que los sistemas autoritarios, aunque puedan replicar tecnología, tienen dificultades para crear nuevas industrias, un proceso que requiere libertad de pensamiento. Sostiene que la innovación que impulsa el capitalismo se basa en dos pilares: la energía y la información, ambos derivados de la física. A su juicio, el sistema chino, al priorizar el control, enfrenta un problema estructural para convertirse en un líder tecnológico de vanguardia en lugar de un seguidor.
Una de las predicciones de Michio Kaku se centra en el «brain-net», la conexión del cerebro humano con internet. Kaku señala que los avances en neurociencia, como la capacidad de grabar y transmitir recuerdos, sugieren que el futuro de la comunicación no será a través de pantallas bidimensionales, sino a través de emociones, sentimientos y recuerdos. Esta tecnología, según su visión, podría revolucionar la forma en que las personas se relacionan, superando las barreras geográficas y culturales. Los niños, al interactuar en mundos virtuales, podrían desarrollar afinidades más fuertes con sus pares de otras partes del mundo.
Michio Kaku señala que ya se están haciendo avances en este campo, como la capacidad de personas paralizadas para controlar computadoras con sus pensamientos y la incipiente tecnología para grabar sueños. Considera que, a mediados de siglo, estos desarrollos, junto con la energía de fusión y la computación cuántica, definirán la próxima «quinta ola» de la civilización. El trabajo de Michio Kaku representa una intersección entre la física teórica y la especulación sobre el futuro de la humanidad. Sus análisis, basados en las leyes de la física, ofrecen una perspectiva sobre cómo los avances científicos pueden influir en la economía, la sociedad y la interacción humana.
Colaboradora en ReporteAsia.














