Si estás familiarizado con la cultura de Japón, seguramente has visto que, entre las prendas que comprenden el vestuario tradicional japonés, utilizado principalmente en festividades, se encuentran unas sandalias con una forma bastante peculiar. Estas son conocidas como sandalias geta y zori y complementan el uso del kimono. Aunque su diseño básico puede parecer simple, estas sandalias encierran siglos de historia, evolución y tradición.
Las geta son sandalias de madera que, a simple vista, recuerdan a las plataformas modernas. Su diseño típico incluye una base plana de madera (llamada dai) y dos soportes verticales conocidos como ha o «dientes». Estos soportes tienen como fin elevar al usuario por encima del suelo, haciéndolas ideales para terrenos húmedos o embarrados.
Este resulta un diseño práctico ya que protege al kimono de ensuciarse y, al caminar, también produce el característico sonido de «clac-clac», un eco muy común en los festivales y calles tradicionales de Japón.

El origen de las geta está relacionado con la influencia cultural de China, donde calzados similares fueron adaptados y transformados por los japoneses. A lo largo de los siglos, fueron surgiendo variantes de las getas según las necesidades. Por ejemplo, las Ama-geta se utilizan durante la temporada de lluvias, ya que tienen una base lacada y dientes más altos. Las Tengu-geta, con un único diente en el centro, eran populares entre los comerciantes de sushi y cocineros, quienes buscaban mantenerse alejados del suelo sucio.
Un diseño que llama particularmente la atención es el de las Okobo-geta, usadas por las maiko (aprendices de geisha). Estas sandalias, hechas de un solo bloque de madera, llegan a alcanzar los 10 centímetros de altura y se suelen decorar con detalles llamativos, siendo también conocidas por el sonido que producen al caminar, que da nombre a su apodo, pokkuri.

La elegancia distintiva de las zori
Mientras que las geta suelen asociarse con ocasiones menos formales o con terrenos difíciles, las zori son las sandalias preferidas para eventos ceremoniales y festivos. Estas sandalias planas suelen estar hechas de materiales como paja, cuero, tela o plástico. Su diseño es más refinado y cómodo en comparación con las geta, y se combinan con calcetines blancos tabi, especialmente en eventos formales como bodas o ceremonias del té.
Las zori modernas pueden parecerse a las chanclas occidentales, pero su historia y estética las diferencian enormemente. Su diseño simple pero elegante asegura que se adapten tanto a los kimonos de gala como a los más ligeros yukata, usados comúnmente en festivales de verano.

Los calcetines tabi: un complemento esencial
Tanto las geta como las zori suelen usarse con calcetines tabi. Este accesorio es característico por su separación en el dedo gordo, lo que permite que el pie se ajuste cómodamente a la tira de tela (hanao) que sujeta el calzado. Los tabi no solo cumplían una función práctica sino que también simbolizaban respeto y pulcritud.
Aunque tradicionalmente los tabi eran blancos y se usaban exclusivamente para ceremonias formales, en la actualidad existen versiones decoradas con colores y patrones que aportan un toque divertido a atuendos informales.
Hoy en día, aunque el calzado occidental ha dominado la vida cotidiana en Japón, las sandalias geta y zori siguen siendo un elemento muy importante y lleno de simbolismo para la tradición del país. Se utilizan principalmente durante festivales, ceremonias religiosas o en representaciones artísticas como el teatro kabuki.
Además, el diseño de estos calzados tradicionales japoneses, las geta y las zori, ha llegado a influenciar la forma de las chanclas modernas populares en todo el mundo, tanto en lo referido a lo estético como a lo funcional.













