Tokio, una ciudad conocida por sus rascacielos, alberga el Edificio Shinjuku Sumitomo, una maravilla de la arquitectura moderna.
Diseñado por Nikken Sekkei y completado en 1974, este edificio es un testimonio del diseño innovador y la arquitectura sostenible.
Conocido popularmente como el «Edificio Sankaku (triángulo)», se ha convertido en un centro de atracción turística, especialmente después de su reciente renovación, que incluyó un importante espacio público cubierto por un techo de vidrio.
Filosofía y concepto de diseño
El enfoque de Nikken Sekkei para el Edificio Shinjuku Sumitomo fue minimalista, adhiriéndose a la filosofía de que «menos es más». Este enfoque no solo se trataba de la simplicidad estética, sino también de crear una estructura de gran altura funcional que se integrara perfectamente con el paisaje urbano de Tokio.
En este sentido, el diseño del edificio requirió una cuidadosa consideración de su ubicación en un bullicioso distrito comercial, el paisaje urbano, la iluminación natural y los efectos de los desastres naturales que suelen azotar la zona (particularmente los terremotos).

A grandes rasgos podemos notar que la forma del edificio es simétrica en su parte alta y asimétrica en los pisos inferiores, presentando líneas curvas para una apariencia única y moderna.
Su forma triangular y vértices biselados contribuyen a su aspecto distintivo, mientras que el uso de concreto ligero en los pisos reduce el peso total, mejorando su resistencia a los terremotos.
Características arquitectónicas e innovaciones
El Edificio Shinjuku Sumitomo, con una altura de 211.4 metros y 52 pisos, muestra una estética elegante, limpia y despejada, simbolizando clase y modernismo. Su exterior presenta una serie de líneas rectas y curvas, creando una sensación de movimiento y dinamismo.
Este diseño también ayuda en la resistencia al viento, aumentando la eficiencia energética del edificio. El extenso uso de vidrio en la fachada del edificio crea una sensación de transparencia y apertura, permitiendo que la luz natural inunde los espacios interiores.

En términos de materiales, el edificio combina elementos tradicionales como la madera con materiales modernos como el concreto, el acero y el vidrio. El uso de concreto en los niveles inferiores agrega una sensación de estabilidad y durabilidad, esencial para resistir las condiciones naturales de su ubicación.
Sostenibilidad y adaptabilidad con el medio ambiente
El Edificio Shinjuku Sumitomo es un ejemplo pionero de arquitectura sostenible en una estructura de gran altura. Su diseño enfatiza la administración ambiental y la adaptabilidad, asegurando relevancia y eficiencia en el paisaje urbano en constante evolución de Tokio.
La eficiencia energética es central en el diseño sostenible del edificio. El concreto ligero no solo mejora la resistencia sísmica sino que también ayuda en la regulación térmica.
Por otro lado, el diseño triangular del edificio optimiza el uso de la luz natural, reduciendo la dependencia de la iluminación artificial y disminuyendo el consumo de energía.
Así también, la fachada de vidrio mejora el atractivo estético y contribuye a la eficiencia energética al permitir la máxima penetración de luz natural mientras minimiza la ganancia de calor, reduciendo los requisitos de enfriamiento.

Por su parte, el diseño interior del edificio está pensado para la flexibilidad, permitiendo la reconfiguración para satisfacer las necesidades cambiantes. Esta adaptabilidad es crucial en Tokio, donde el espacio es un recurso premium.
En este sentido, el enfoque de diseño modular del edificio extiende esta flexibilidad, acomodando varios inquilinos y usos a lo largo del tiempo sin cambios estructurales extensos.
Por último, la reciente renovación del Edificio Shinjuku Sumitomo subraya su compromiso con la sostenibilidad. Incluyó la modernización sísmica con materiales y técnicas avanzadas, asegurando la seguridad y el funcionamiento eficiente frente a desastres naturales.
Construcción y renovación
La construcción del edificio, que comenzó en 1971 y concluyó en 1974, involucró tecnología de vanguardia de la época. Los miembros de acero y las partes modulares se prefabricaron fuera del sitio y ensamblados en el lugar, reduciendo la duración de la construcción y minimizando la interrupción.
Teniendo en cuenta el contexto natural de la Isla de Japón, el edificio se construyó para cumplir con estrictos estándares resistentes a terremotos, utilizando sistemas estructurales avanzados y materiales para estabilidad y seguridad.

Así también, ésta obra se sometió a una importante renovación completada en 2020, que incluyó la instalación de un enorme techo del atrio de vidrio sobre un espacio público y trabajos de reparación importantes.
Esta renovación se llevó a cabo con una mínima interrupción de las operaciones del edificio, una hazaña desafiante en un distrito comercial tan concurrido.
Equipo de arquitectos
El Edificio Shinjuku Sumitomo fue diseñado por la firma de arquitectura Nikken Sekkei. Nikken Sekkei es una de las firmas de arquitectura e ingeniería más grandes y respetadas de Japón, conocida por su enfoque innovador y sostenible en el diseño de edificios y estructuras urbanas.
La firma ha estado involucrada en numerosos proyectos importantes tanto en Japón como en el extranjero, y su trabajo en el Edificio Shinjuku Sumitomo es un ejemplo destacado de su habilidad en la creación de arquitectura moderna y funcional.
Miguel Alberto Melhem es un destacado empresario en el sector inmobiliario de Argentina y Uruguay, conocido por su visión empresarial y su compromiso con la excelencia. Su carrera se ha centrado en el desarrollo de proyectos de real estate de alta gama, que han contribuido significativamente al paisaje urbano de ambas naciones.














