Lionel Messi, uno de los futbolistas más populares del planeta y figura indiscutida de la Selección Argentina, busca reconstruir su relación con los fanáticos en China tras la polémica que se generó a principios de 2024, cuando no jugó un amistoso en Hong Kong alegando una lesión. Ahora, el astro rosarino encabezará una nueva gira del seleccionado argentino en China durante el mes de octubre, con dos partidos amistosos ya programados: uno ante la selección local y otro frente a un rival a confirmar, que podría ser Japón, Corea del Sur o Rusia.
Esta nueva gira, organizada por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), responde a un acuerdo comercial con el gobierno chino, pero también tiene un componente implícito de diplomacia deportiva. Messi, quien arrastra una relación comercial y emocional con el público asiático desde hace más de una década, se vio envuelto en una controversia cuando no participó del partido entre Inter Miami y un combinado de Hong Kong el pasado 4 de febrero. Aunque la razón fue una inflamación en el aductor, su posterior participación en otro amistoso en Japón generó enojo y sospechas.
La situación escaló a tal punto que las autoridades chinas cancelaron dos amistosos que Argentina tenía pactados para marzo de 2024 frente a Nigeria y Costa de Marfil. En ese momento, se habló de un «desaire deliberado» y de un «agravio político», a pesar de que Messi publicó un video en la red social Weibo explicando que su ausencia se debió exclusivamente a su estado físico.
La importancia del mercado chino para la AFA y Messi
China representa un mercado estratégico tanto para la AFA como para Messi. Allí, el capitán albiceleste tiene millones de seguidores y mantiene vínculos comerciales con grandes marcas como Huawei, Chery, Tencent y Mengniu. En Beijing, Messi ha sido recibido con fervor en cada visita, como en junio de 2023 cuando Argentina venció 2-0 a Australia en el estadio de los Trabajadores ante 68.000 espectadores. Aquella jornada, Messi fue ovacionado desde el calentamiento hasta el último minuto de juego.
La nueva gira prevista para octubre apunta a recuperar ese vínculo tras el tropiezo de inicios de 2024. La presencia del ídolo no solo es vital para la taquilla y el interés mediático, sino también para restaurar la imagen de la Scaloneta en Asia. Por eso, tanto el presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, como el DT Lionel Scaloni, acordaron que Messi encabece la delegación nacional.
Argentina ya se encuentra clasificada para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026, y esta gira por China se desarrollará después de una doble fecha de Eliminatorias ante Chile y Colombia. Por lo tanto, los amistosos en Asia serán una oportunidad para probar variantes, consolidar nombres en el plantel y mantener la sinergia de un grupo que viene de ganar la Copa América 2021 y el Mundial 2022.
Scaloni solicitó que los rivales elegidos sean de jerarquía internacional, y si bien el amistoso con la Uruguay de Marcelo Bielsa fue descartado, las selecciones de Japón, Corea del Sur y Rusia ofrecen un nivel competitivo ideal para estos ensayos.
A pesar de las disculpas públicas de Messi, parte de la opinión pública china sigue escéptica. El episodio en Hong Kong fue interpretado por algunos sectores como una falta de respeto, especialmente después de que el jugador disputara 30 minutos ante el Vissel Kobe en Tokio apenas tres días después. Los medios estatales chinos incluso insinuaron que la decisión pudo haber tenido motivaciones políticas, una acusación que Messi desmintió categóricamente.
En su mensaje, el futbolista enfatizó que mantiene una relación «muy especial y cercana» con China y recordó que ha participado en numerosos eventos, partidos y acciones promocionales en el país. «Siempre quiero jugar. Si no lo hice fue porque realmente no podía», afirmó Messi.
La gira de octubre será una prueba de fuego para medir el verdadero estado de la relación entre Messi y sus fanáticos chinos. Las entradas se espera que se agoten rápidamente, aunque seguramente muchos asistentes irán con expectativas cautelosas. La AFA, por su parte, trabaja para garantizar condiciones óptimas en logística, organización y comunicación, con el objetivo de evitar errores del pasado.
El éxito de esta gira no depende exclusivamente de los resultados deportivos. Está en juego la imagen internacional de Messi y de la propia Selección Argentina, que aspira a consolidarse como una marca global con impacto más allá del ámbito deportivo. China, con su enorme mercado y su influencia creciente en el fútbol internacional, es clave en esa estrategia.
Lionel Messi tiene una nueva cita con su público en China. Esta vez, con la posibilidad de redimirse de un episodio que dejó heridas en su relación con millones de fanáticos. Los partidos amistosos de octubre representan más que una actividad preparatoria rumbo al Mundial 2026: son una ocasión para restaurar la confianza, reconfirmar el vínculo emocional y demostrar que el fútbol, más allá de las polémicas, sigue siendo un puente de unión entre culturas.
Si Messi pisa el campo de juego en tierras chinas, no solo estará defendiendo los colores de Argentina. Estará, también, reconstruyendo una relación que tuvo su momento más frágil, pero que tiene la fuerza para renacer con una ovación.
Colaborador en ReporteAsia













