Esta semana, Lima se convierte en el centro de atención global al albergar la Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC 2024), un evento que reúne a 16 jefes de Estado y delegaciones de 19 economías. La reunión promete ser crucial para la región, con temas en la agenda que van desde el comercio inclusivo y la sostenibilidad hasta la formalización económica, en un contexto de tensiones geopolíticas entre las principales potencias mundiales. Entre las figuras destacadas que han confirmado su participación están el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el líder chino, Xi Jinping, quienes arribarán a Lima el 14 de noviembre.
APEC, fundado en 1989, es un foro de cooperación económica orientado a impulsar el crecimiento de la región Asia-Pacífico, que se distingue por su diversidad económica y cultural. Actualmente, el foro cuenta con 21 miembros y representa aproximadamente un tercio de la población mundial, el 54 % del Producto Interno Bruto global y el 44 % del comercio internacional. La estructura de APEC permite a sus miembros dialogar y compartir propuestas sin comprometer la soberanía de cada economía, un enfoque que ha facilitado la cooperación entre economías tan diversas como Estados Unidos, China y los países de la ASEAN.
En esta edición de APEC 2024, los líderes se enfocarán en fortalecer el comercio regional, incentivar las inversiones y fomentar la innovación y digitalización en busca de un crecimiento económico que sea inclusivo, sostenible y duradero. Si bien el foro realiza eventos a lo largo de todo el año, la Semana de Líderes es considerada el momento más significativo, ya que se prevén encuentros entre altos ejecutivos y dignatarios de los países participantes.
La agenda del evento contempla actividades clave desde el 14 de noviembre, cuando se celebrará la Reunión Ministerial de APEC, seguida por la Cumbre de CEOs de las principales empresas de los países miembros, que se llevará a cabo los días 14 y 15. Durante la misma jornada del 15, también se reunirá el Consejo Consultivo Empresarial del APEC (ABAC). Finalmente, el evento culminará con la Reunión de Líderes Económicos el 16 de noviembre, en la cual se esperan anuncios significativos y la adopción de lineamientos estratégicos para los próximos años.
Un evento especial durante esta semana será la inauguración del Megapuerto de Chancay, a unos 80 kilómetros al norte de Lima. Este puerto, con capacidad para manejar un millón de contenedores anuales, representa una apuesta estratégica de Perú y China para agilizar el comercio entre ambos países y con el resto de Asia. Al reducir el tiempo de transporte marítimo, el Megapuerto de Chancay permitirá una conexión más eficiente y directa con los mercados asiáticos, beneficiando a toda la región y consolidando a Perú como un nodo clave en las rutas comerciales del Pacífico.
La realización de la cumbre en Lima marca el cierre de la tercera presidencia peruana en el APEC, un periodo que ha sido notable por su actividad y avances significativos. Durante este mandato, Perú ha coordinado más de 270 reuniones en distintas ciudades del país, como Urubamba, Arequipa, Trujillo, Pucallpa y Lima. El embajador Carlos Chávez-Taffur, quien lidera el Grupo de Trabajo de la Presidencia APEC Perú 2024, destacó los logros de este periodo, señalando que “Perú ha puesto sobre la mesa alrededor de 15 proyectos que han sido aprobados por consenso por todas las economías participantes”. Entre los proyectos aprobados, se encuentran iniciativas orientadas a mejorar la integración digital, impulsar la cooperación en sostenibilidad y promover el comercio inclusivo entre los países miembros.
El impacto de la cumbre APEC en la región Asia-Pacífico será relevante, no solo por la posibilidad de acuerdos económicos, sino también por el contexto de crecientes tensiones entre Estados Unidos, China y Rusia, una dinámica que ha afectado la cooperación internacional. La presencia de líderes como Joe Biden y Xi Jinping en Lima es vista como una oportunidad para que estas potencias retomen el diálogo directo y aborden cuestiones urgentes como la estabilidad geopolítica, el cambio climático y la recuperación económica global.
Para el Perú, la cumbre representa una oportunidad no solo de fortalecer su rol en el comercio internacional, sino de consolidarse como un socio estratégico en el Pacífico, especialmente en tiempos donde la cooperación regional se vuelve cada vez más crucial.













