Perú y China avanzan hacia la Cumbre de APEC en Shenzhen mientras el litigio por Chancay sigue abierto

APEC

El canciller Carlos Espá recibió al embajador chino Song Yang para hablar de la participación de Keiko Fujimori en la cumbre de noviembre de APEC, en momentos en que el Tribunal Constitucional peruano define quién supervisa el megapuerto operado por Cosco Shipping.

El canciller peruano Carlos Espá recibió el 13 de agosto la visita protocolar del embajador de la República Popular China en Lima, Song Yang, según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores en su nota de prensa 160-26. El eje del encuentro fue el «especial interés» de la presidenta Keiko Fujimori en participar de la Cumbre de Líderes de APEC 2026, que se realizará los días 18 y 19 de noviembre en Shenzhen.

También se abordó la disposición de Beijing para colaborar con Perú en la prevención y atención ante un eventual Fenómeno El Niño, y se reafirmaron los principios que orientan la relación bilateral: el reconocimiento de Una Sola China, el respeto mutuo por la soberanía, la igualdad, el beneficio mutuo y la no interferencia en asuntos internos.

Una cita que llega apenas semanas después del recambio presidencial

El encuentro se produce a menos de tres semanas de que Fujimori asumiera la presidencia, tras un período de fuerte inestabilidad institucional marcado por la destitución de José Jerí en febrero, luego de que trascendieran reuniones no registradas con un empresario chino, y el interinato de José María Balcázar.

Que uno de los primeros gestos diplomáticos de relevancia del nuevo gobierno sea con Beijing, y no con Washington, sugiere que la cancillería peruana no está buscando un giro inmediato de alineamiento, en línea con el pragmatismo que históricamente caracterizó la política exterior del país frente a las dos potencias.

El canciller peruano Carlos Espá recibió el 13 de agosto la visita protocolar del embajador de la República Popular China en Lima, Song Yang.

Shenzhen, la vidriera que China va a explotar en noviembre

Que China sea anfitriona de APEC este año le da a Beijing un terreno propicio para profundizar vínculos bilaterales al margen de la agenda multilateral: encuentros bilaterales, anuncios de cooperación coordinados con el calendario de la cumbre y una exposición internacional de alto perfil para los mandatarios visitantes.

Para Fujimori, viajar a Shenzhen sería una de sus primeras grandes apariciones internacionales como presidenta, en momentos en que la relación con China atraviesa uno de sus capítulos más sensibles por la disputa en torno al megapuerto de Chancay.

El litigio judicial que la nota de prensa no menciona

Ni la reunión ni el comunicado oficial hicen referencia al conflicto regulatorio que enfrenta a Cosco Shipping, operadora china del Terminal Portuario Multipropósito de Chancay, con el Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán).

El caso, lejos de estar cerrado, sigue en trámite: tras un fallo favorable a Cosco en enero de este año, la Segunda Sala Constitucional de Lima lo revirtió en junio, ratificando la competencia de Ositrán sobre el puerto por tratarse de infraestructura de uso público. Cosco recurrió entonces al Tribunal Constitucional, instancia final que todavía no se pronunció.

Keiko Fujimori ante el desafío de equilibrar la relación de Perú con Estados Unidos y China, entre la cooperación estratégica con Washington y el creciente peso comercial y de infraestructura de Beijing.

La ausencia de cualquier mención a este litigio en el encuentro diplomático es consistente con el patrón que suele aplicar Beijing en la región: mantener la relación de Estado a Estado en un registro de cooperación, mientras las fricciones concretas se dirimen en otros terrenos, como el judicial o el regulatorio.

El Niño como puerta de entrada

El ofrecimiento chino de apoyo ante un eventual Fenómeno El Niño no es un gesto menor: Perú es estructuralmente vulnerable a ese fenómeno climático, que suele dañar infraestructura vial y agrícola, y la cooperación técnica temprana en prevención y reconstrucción tiende a posicionar bien a quien la ofrece de cara a futuras licitaciones.

Es un patrón que China ya aplicó en energía, con las compras de Luz del Sur y Chaglla por China Three Gorges y el control de la red de distribución de Lima por China Southern Power Grid, y en logística portuaria con Chancay: entrar primero por cooperación técnica y desde ahí escalar hacia el control de activos estratégicos.

El contexto de presión estadounidense

La reunión ocurre mientras Estados Unidos profundiza su respuesta a la presencia china en la región: la designación de Perú como Major Non-NATO Ally en enero, la oferta de renovación de la flota aérea con aviones F-16, y la inversión de USD 1.500 millones para modernizar la Base Naval del Callao, ubicada a menos de 80 kilómetros de Chancay.

En ese marco, la insistencia china en reafirmar el principio de Una Sola China en cada encuentro de alto nivel funciona como un recordatorio constante de la línea roja no negociable a cambio de la relación comercial, en un momento en que Washington presiona en toda la región contra la infraestructura crítica vinculada a firmas chinas.

Lo que viene

Shenzhen, en noviembre, será el próximo punto de observación clave: ahí se podrá evaluar si el «especial interés» de Fujimori se traduce en anuncios concretos de cooperación o inversión china, y si el fallo del Tribunal Constitucional sobre Chancay llega antes o después de esa cumbre, en un momento en que Perú sigue moviéndose sin definir un alineamiento claro entre Washington y Beijing.

 

 

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Periodista con sede en Brasil, experto en Relaciones Internacionales.