Estados Unidos usó por primera vez botes drones explosivos en combate contra Irán

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Fuerzas del Comando Central estadounidense emplearon embarcaciones no tripuladas Saronic Corsair, cargadas con más de 400 kilos de explosivos, para atacar una instalación de mantenimiento de submarinos y buques en la base naval de Bandar Abbas. El estreno bélico de los drones marítimos norteamericanos llega en plena disputa por el control del Estrecho de Ormuz y tras la entrada en vigor del bloqueo naval a los puertos iraníes.

Por primera vez en la historia militar de Estados Unidos, embarcaciones de superficie no tripuladas (USV, por sus siglas en inglés) fueron utilizadas como arma de ataque en combate. El estreno ocurrió contra Irán, en el marco de la escalada bélica entre ambos países por el control del Estrecho de Ormuz, y coincidió con el anuncio de Washington de que su bloqueo naval sobre Irán ya entró en vigor, impidiendo el tráfico marítimo desde y hacia los puertos iraníes.

Según el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), el primer ataque con botes drones de un solo uso se ejecutó el 12 de julio con embarcaciones Saronic Corsair contra decenas de objetivos iraníes. El comando informó que sus fuerzas atacaron exitosamente una instalación de mantenimiento de submarinos y buques en Irán, y que tres Corsair impactaron en el puerto de la base naval de Bandar Abbas, degradando la capacidad iraní de continuar atacando al transporte comercial. Se trata, subrayó el CENTCOM, de la primera vez que fuerzas estadounidenses emplean drones marítimos en operaciones de combate.

La respuesta de Teherán no se hizo esperar: Irán atacó dos buques tanque de Emiratos Árabes Unidos, con el saldo de un tripulante muerto y ocho heridos. Medios iraníes reportaron además que el ejército lanzó ataques con drones contra posiciones estadounidenses en la base de Azraq, en Jordania, y anunció que continuará sus operaciones contra las bases norteamericanas de la región hasta la «victoria final».

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Drones Corsair en aguas no especificadas, mostrados en una fotografía de prensa de Saronic. (Cortesía: Saronic).

Qué es el Corsair: una lancha con ojivas

El Corsair es una embarcación autónoma de 24 pies (unos 7,3 metros) con diseño de lancha rápida, presentada en 2024 por la empresa Saronic. Puede alcanzar velocidades de hasta 35 nudos (unos 65 kilómetros por hora), cargar hasta 453 kilogramos de explosivos y recorrer hasta 1.000 millas náuticas. La compañía confirmó en un comunicado que sus Corsair de variante militar fueron los utilizados en los ataques.

Michael Shoebridge, fundador y director del think tank de defensa Strategic Analysis Australia, describió el arma con crudeza: se trata de lanchas rápidas a control remoto a las que se les colocan ojivas para que, al llegar a una instalación portuaria o a un buque, exploten y destruyan el objetivo. Se las llama drones de ataque de un solo uso o drones kamikaze, explicó, porque no regresan a casa: van cargados con una ojiva y detonan al impactar.

Estados Unidos se pone al día en una guerra que ya es de drones

Los botes drones vienen ganando protagonismo en los conflictos recientes en distintos roles. Son una pieza clave de la defensa de Ucrania, que con ellos logró expulsar a la Flota del Mar Negro rusa de Crimea. Irán, por su parte, viene utilizando desde hace tiempo drones similares, más baratos y efectivos, una asimetría de costos que obligó al Pentágono a acelerar su propia adaptación.

El propio ejército estadounidense ya había empleado estas embarcaciones el mes pasado, aunque con otro propósito: rescatar a dos tripulantes de un helicóptero derribado por Irán que cayó en el Golfo, en la primera instancia conocida de un dron marítimo usado para recuperar personal. La diferencia ahora, señaló Shoebridge, es que les montaron ojivas para convertirlos en armas de destrucción.

Para el analista australiano, Estados Unidos venía «detrás de la curva» en el uso bélico de drones navales, pero estos ataques demuestran que está recuperando terreno. El estreno del Corsair en Bandar Abbas confirma, además, una tendencia que redefine la guerra naval del siglo XXI: plataformas baratas, autónomas y descartables capaces de amenazar activos militares que cuestan cientos de veces más.

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Colaboradora, especialista en Comunicación & Relaciones Internacionales.