Honda abandona Corea del Sur: Hyundai, Kia y BYD no le dejaron lugar

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Honda Motor retirará sus operaciones de venta de automóviles en Corea del Sur a fines de 2026, más de dos décadas después de haber ingresado al mercado surcoreano. La decisión, que afecta a Honda Korea —su subsidiaria con sede en Seúl con 84 empleados—, cierra un ciclo que comenzó con la venta de motocicletas en mayo de 2002 y se extendió a los automóviles en mayo de 2004. El negocio de motocicletas continuará operando. La compañía mantendrá los servicios posventa para los propietarios de vehículos Honda ya en circulación, incluyendo mantenimiento, repuestos y garantías.

La salida de Corea del Sur no es un hecho aislado: es la consecuencia más visible de una crisis más profunda que atraviesa Honda en toda Asia y que incluye pérdidas históricas, una estrategia de vehículos eléctricos que debió ser reconfigurada de urgencia y una caída acelerada de su competitividad en los mercados donde hasta hace pocos años tenía presencia consolidada.

Un mercado donde Honda nunca logró escalar

Corea del Sur siempre fue un mercado difícil para los fabricantes extranjeros. Hyundai Motor y Kia concentran alrededor del 90% de las ventas locales, una dominancia que no tiene equivalente en ningún otro mercado automotriz de tamaño comparable en el mundo. En ese contexto, Honda nunca logró construir una base de clientes significativa: en su mejor momento, en 2008, vendió alrededor de 12.000 unidades. En 2025 esa cifra había caído a poco menos de 2.000 vehículos, y en el año fiscal concluido en marzo de 2026 las ventas fueron de apenas 1.458 unidades, un desplome del 44% respecto al ejercicio anterior, según datos de la firma de investigación automotriz MarkLines. La compañía ofrecía en el mercado coreano cuatro modelos importados, incluyendo el sedán Accord y el SUV CR-V.

La presión adicional de BYD, que ingresó agresivamente al mercado surcoreano en los últimos años con vehículos eléctricos de precio competitivo, terminó de cerrar el espacio disponible para Honda en un segmento —los autos japoneses de gama media— que ya no encontraba demanda suficiente.

El peso de la crisis global de Honda

La salida de Corea del Sur es solo el capítulo más reciente de una revisión estratégica de mayor alcance. Honda espera registrar una pérdida neta de hasta 690.000 millones de yenes en el año fiscal concluido en marzo de 2026, lo que marcaría su primer resultado negativo desde su salida a bolsa en 1957. El deterioro representa un giro radical respecto a la proyección anterior, que contemplaba una ganancia neta de 300.000 millones de yenes. Las pérdidas y gastos totales vinculados a la reestructuración de su estrategia de vehículos eléctricos podrían alcanzar los 2,5 billones de yenes —unos 15.700 millones de dólares— hasta el año fiscal que concluye en marzo de 2027.

El origen del problema tiene fecha: en 2021, Honda lanzó un objetivo agresivo de llevar al 100% las ventas de vehículos de cero emisiones para 2040. Para cumplirlo, destinó una proporción creciente de sus recursos de ingeniería al desarrollo eléctrico, en detrimento de la actualización de sus modelos de combustión interna e híbridos en mercados clave. Cuando la administración Trump revisó los incentivos federales para vehículos eléctricos en Estados Unidos y la demanda global de EVs no despegó al ritmo proyectado, Honda se encontró con tres modelos eléctricos para Norteamérica en desarrollo que decidió cancelar el mes pasado.

La misma semana en que anunció la salida de Corea del Sur, Honda confirmó que reducirá la escala de Afeela, el vehículo eléctrico que desarrollaba en asociación con Sony Group, otro proyecto que quedó en pausa ante la reestructuración general. También planea cerrar al menos una de sus cuatro plantas de fabricación en China —donde sus ventas cayeron a 646.000 unidades en 2025, un desplome del 60% respecto a cinco años atrás—, con una segunda planta que podría seguir el mismo camino.

Asia, el flanco más vulnerable

La situación en Corea del Sur forma parte de un patrón de retroceso regional. Las ventas de Honda también cayeron interanualmente en 2025 en Tailandia, Malasia e Indonesia —tres mercados donde la marca japonesa tenía presencia histórica relevante. En todos esos mercados, la combinación de competidores chinos con precios más bajos, la aceleración de marcas locales como Hyundai y la obsolescencia relativa de los modelos Honda frente a rivales más actualizados erosionó su participación de mercado de manera sostenida.

Honda ha reconocido explícitamente en sus comunicaciones que la asignación excesiva de recursos al desarrollo eléctrico generó «una caída en la competitividad de los productos Honda en Asia». En otras palabras, mientras apostaba por el futuro eléctrico, descuidó el presente de combustión interna e híbrido en los mercados donde ese presente aún dura.

El presidente y CEO de Honda, Toshihiro Mibe, presentará los resultados financieros del año fiscal recién concluido el 14 de mayo e informará en detalle sobre las iniciativas futuras de la compañía. Lo que ya está claro es que esa presentación incluirá uno de los procesos de reestructuración más profundos en la historia moderna de Honda: una revisión que alcanza no solo la estrategia de productos sino también la estrategia de mercados, con Corea del Sur como primera baja explícita de ese proceso.

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Colaboradora en ReporteAsia.