Al menos veintinueve personas murieron y otras sesenta y siete resultaron heridas este miércoles en Tailandia luego de que una grúa se desplomara sobre un tren de pasajeros en plena marcha, en un accidente que conmocionó al país y puso bajo la lupa las condiciones de seguridad de grandes obras de infraestructura. El siniestro ocurrió en la provincia de Nakhon Ratchasima, en el noreste tailandés, cuando la formación cubría una ruta que conecta Bangkok con esa región.
De acuerdo con los equipos de rescate desplegados en la zona, aún podría haber personas atrapadas dentro de algunos vagones, lo que mantiene en alerta a las autoridades y prolonga las tareas de búsqueda entre los restos del tren. En el momento del impacto viajaban cerca de doscientas personas, aunque las cifras oficiales fueron ajustándose con el correr de las horas a medida que se confirmaba cuántos pasajeros seguían a bordo al momento del accidente.
El hecho se produjo cuando una grúa utilizada en la construcción de un proyecto ferroviario de alta velocidad cayó sobre la vía por la que circulaba el tren. La obra forma parte del ambicioso plan que busca unir la capital tailandesa con la ciudad china de Kunming, un corredor estratégico para la región. La nueva infraestructura se desarrolla sobre una línea férrea ya existente, circunstancia que, según las primeras evaluaciones, habría incrementado los riesgos durante los trabajos.
El impacto provocó el descarrilamiento del tren y un incendio que se desató casi de inmediato, complicando aún más la evacuación de los pasajeros. Imágenes difundidas desde el lugar muestran columnas de humo, vagones dañados y decenas de rescatistas trabajando contrarreloj para asistir a los heridos y retirar a las víctimas fatales. El accidente ocurrió en la localidad de Ban Thanon Kho, a unos doscientos cincuenta kilómetros de Bangkok, una zona que rápidamente fue acordonada para facilitar el operativo de emergencia.
Mientras avanzan las investigaciones, comenzaron a surgir cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad en las obras. El presidente de la Asociación de Ingenieros Estructurales de Tailandia, Amorn Pimanamas, sostuvo que el colapso de la grúa podría estar vinculado a fallas en los protocolos de seguridad, especialmente por tratarse de trabajos realizados en áreas públicas y sobre infraestructura en funcionamiento. Sus declaraciones reforzaron las críticas de especialistas que reclaman mayores controles en proyectos de gran escala.
Como consecuencia del siniestro, las autoridades suspendieron de manera temporal el servicio ferroviario en la ruta afectada, mientras se evalúan los daños y se realizan peritajes técnicos. El gobierno provincial informó que se brindará asistencia a las familias de las víctimas y a los heridos, muchos de los cuales fueron trasladados a hospitales de la región.
La tragedia reavivó el debate en Tailandia sobre el equilibrio entre desarrollo y seguridad, en un contexto en el que el país impulsa grandes obras para mejorar su conectividad regional. Mientras tanto, el país permanece en duelo por un accidente que dejó al descubierto los riesgos de avanzar con proyectos de alto impacto sin garantías suficientes para quienes transitan a diario por esas vías.











