La última temporada de “Squid Game” logró un debut arrollador a nivel internacional, ubicándose de inmediato en el primer puesto del ranking mundial de Netflix. Así lo reveló la plataforma FlixPatrol, especializada en estadísticas de servicios de streaming, que este lunes confirmó que la serie surcoreana lideró en prácticamente todos los mercados donde se encuentra disponible.
Según los datos registrados el domingo, el cierre del drama de supervivencia encabezó el listado en noventa y tres países, confirmando el impacto global que la serie mantiene desde su estreno original en 2021. El lanzamiento de los nuevos episodios, realizado el pasado viernes, puso punto final a una historia que desde sus inicios supo captar la atención de millones con su mezcla de violencia, crítica social y estética cruda.
A pesar del éxito de audiencia, la recepción de esta nueva temporada ha sido dispar. Mientras el fenómeno se mantiene vigente en términos de alcance y conversación, las críticas reflejan una opinión dividida entre especialistas y público. En Rotten Tomatoes, el sitio que recopila reseñas tanto de críticos como de espectadores, la tercera temporada logró una aprobación del ochenta y tres por ciento por parte de la crítica especializada, pero solo un cincuenta y uno por ciento entre la audiencia.
Entre las opiniones destacadas, la crítica Liz Shannon Miller señaló que la serie supo adaptarse al clima sombrío del contexto actual, conservando un tono firme y perturbador. Según ella, “Squid Game” mantuvo su esencia al seguir explorando la crueldad humana con una narrativa que no intenta suavizar los bordes más oscuros de su propuesta. Esta mirada sugiere que la producción no buscó agradar, sino persistir en la línea dura que definió su identidad desde el inicio.
El público, sin embargo, no pareció tan convencido. Una de las reseñas recogidas en la misma plataforma apuntó que el desenlace resultó monótono y carente de sorpresas. Según ese comentario, más allá de algunas escenas logradas, la temporada se percibió como predecible y sin la tensión que caracterizó a los capítulos anteriores.
Este contraste entre el fervor inicial por el estreno y la tibieza de parte de la audiencia plantea una incógnita sobre el legado final de la serie. ¿El cierre estuvo a la altura de lo que generó el fenómeno? Para muchos, la respuesta todavía está en construcción.
Netflix revelará este miércoles sus cifras oficiales de visualización, lo que permitirá entender con mayor claridad el impacto real de esta última entrega. Mientras tanto, “Squid Game” sigue dando de qué hablar, no solo por su éxito inmediato, sino por las reacciones que provoca en un público que la acompañó desde el principio y que ahora parece menos dispuesto a aplaudir sin reservas.










