Drones y robots aceleran la reforestación en los desiertos en China

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China está llevando la reforestación en el desierto a una nueva era con el uso de tecnología avanzada. Este año, en el borde del desierto de Mu Us, en la Región Autónoma de Mongolia Interior, drones transportan plántulas sobre extensas dunas de arena mientras máquinas inteligentes siembran con precisión en terrenos áridos.

Gao Fei, un operador de la empresa Jintaiming Technology Group, explicó que los robots de plantación pueden colocar una plántula en el desierto en solo cinco segundos. Estas máquinas de segunda generación automatizan completamente el proceso, desde aflojar el suelo y colocar el árbol hasta regarlo y compactar la tierra. Aunque aún están en fase de prueba, la empresa tiene derechos de propiedad intelectual sobre ellas y planea expandir su producción.

La reforestación en Mongolia Interior es crucial para mitigar tormentas de arena y proteger el río Amarillo, el segundo más largo de China. Este río, que serpentea a lo largo de 840 kilómetros en la región, atraviesa paisajes áridos como los desiertos de Ulan Buh y Kubuqi. La desertificación en la zona ha afectado a unos 15 millones de hectáreas, lo que convierte la restauración ecológica en una prioridad nacional dentro del programa de protección forestal Three-North Shelterbelt Forest Program, lanzado en 1978 para combatir la desertificación.

En el distrito de Otog Banner, donde se emplean los robots de plantación, el objetivo para este año es reforestar 3,333 hectáreas de arena, con el 60% del trabajo realizado mediante maquinaria. La eficiencia ha mejorado con la introducción de 20 drones que transportan plántulas en terrenos complejos, permitiendo la siembra en áreas de difícil acceso. Además, según Gao, una sola máquina inteligente puede hacer en un día el trabajo de diez personas, reduciendo los costos de plantación a solo el 30% del gasto en mano de obra.

La implementación de tecnología también ha mejorado la tasa de supervivencia de especies resistentes a la sequía, como el salix mongolia, un tipo de sauce que prospera en suelos áridos. Gracias a esta combinación de innovación y reforestación masiva, el mercado para estos robots de plantación sigue en expansión.

China ha sido reconocida internacionalmente por su liderazgo en proyectos de restauración ecológica en zonas desérticas. A través del uso de redes de pasto de trigo para estabilizar la arena y la movilización de ciudadanos para plantar árboles, el país ha logrado construir una «Gran Muralla Verde».

Ma Qiang, subdirector de la administración forestal y de pastizales de Mongolia Interior, destacó la necesidad de un enfoque coordinado para prevenir la desertificación. Señaló que los esfuerzos deben trascender fronteras administrativas y combinarse con nuevas iniciativas energéticas, como proyectos de energía eólica y fotovoltaica en regiones desérticas.

China avanza en su lucha contra la desertificación, demostrando que la tecnología y la conservación ambiental pueden ir de la mano para transformar paisajes áridos en ecosistemas sostenibles a través de la reforestación.

Lao
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Colaborador en ReporteAsia