La policía surcoreana inició este martes una investigación contra varios ejecutivos de SK Telecom Co., la principal operadora de telefonía móvil del país, en relación con una grave filtración de datos que expuso información personal de millones de suscriptores. El caso se remonta a un presunto ciberataque ocurrido el 18 de abril, cuando la empresa detectó señales de una posible violación de seguridad vinculada al sistema de identificación USIM (módulo universal de identificación del abonado).
Según informó la Comisaría de Policía de Namdaemun, en Seúl, se citará este miércoles a representantes del bufete de abogados Daeryun, que presentó una denuncia formal contra el CEO de SK Telecom, Ryu Young-sang, y un alto ejecutivo a cargo de la seguridad informática. El estudio jurídico los acusa de incumplimiento del deber, al considerar que no adoptaron las medidas necesarias para proteger adecuadamente los datos de los usuarios.
El foco de la investigación no solo apunta a las fallas preventivas en la seguridad del sistema, sino también a una presunta demora en la comunicación del incidente a las autoridades competentes. En ese sentido, el viernes serán interrogados miembros del Comité de Contramedidas para el Bienestar del Pueblo, un grupo cívico que también presentó una denuncia, esta vez contra Ryu y el presidente de SK Group, Chey Tae-won. El grupo sostiene que la empresa actuó con negligencia al no informar de forma oportuna sobre el ataque informático.
La información filtrada estaría vinculada al sistema USIM, que almacena datos sensibles de los usuarios, incluidos contactos, configuraciones del dispositivo y credenciales de autenticación. Aún no se ha confirmado cuántos clientes fueron afectados ni la magnitud del daño, pero se estima que millones de usuarios podrían haber quedado expuestos.
El caso genera gran preocupación pública, dado el alcance de SK Telecom en el mercado surcoreano de telecomunicaciones y la creciente inquietud social por la ciberseguridad y la protección de datos personales. El resultado de esta investigación podría sentar un precedente importante en la manera en que se exige responsabilidad a las grandes corporaciones tecnológicas por la gestión y resguardo de información sensible.
La policía continúa reuniendo pruebas y no descarta nuevas citaciones en los próximos días. Mientras tanto, SK Telecom no ha emitido comentarios detallados, aunque se espera que enfrente un mayor escrutinio tanto de organismos de control como de sus propios usuarios.













