En una ceremonia que reunió a líderes de todo el mundo, el nuevo pontífice, León XIV, celebró este domingo su misa inaugural en la Plaza de San Pedro, marcando el comienzo de su papado con un mensaje centrado en el amor, la unidad y el diálogo. Ante miles de fieles y figuras internacionales, entre ellos el vicepresidente estadounidense JD Vance, el primer Papa estadounidense instó a construir una Iglesia que abrace al mundo.
Durante la homilía, el 267° sucesor de Pedro definió su misión con una frase clara: “Es la hora del amor”. Afirmó que la tarea encomendada por Jesús al apóstol Pedro se basa en dos ejes fundamentales: el amor y la unidad. Con esas palabras, dejó en claro que su papado buscará fortalecer el vínculo entre la Iglesia y las comunidades globales, sin excluir a nadie.
Elegido el pasado 8 de mayo tras el fallecimiento de Francisco, León XIV llega al Vaticano con una historia marcada por el compromiso pastoral y una vocación de diálogo. Antes de asumir el cargo, era conocido como Robert Prevost, y en 2008 viajó a Nagasaki para participar en la beatificación de 188 mártires japoneses, un evento encabezado entonces por Benedicto XVI.
Su vínculo con Japón se refleja en la decisión del Gobierno japonés de enviar al ex primer ministro Taro Aso como representante oficial. Aso, católico practicante y una figura clave del Partido Liberal Democrático, participó en la ceremonia como parte de los esfuerzos por reforzar los lazos entre Japón y el Vaticano.
Desde Nagasaki, el padre Futoshi Matsuo, de la iglesia católica de Shiroyama, recordó su encuentro con el ahora papa durante aquella visita. Según su testimonio, Prevost era una persona que prefería escuchar antes que hablar, un rasgo que muchos ven como un anticipo del estilo de liderazgo que ejercerá como pontífice.
Con esta misa, León XIV inicia una etapa que promete enfocarse en la paz a través del entendimiento, el respeto mutuo y la apertura al otro. Su elección representa no solo un cambio geográfico, sino también simbólico: un liderazgo que busca tender puentes en tiempos de división.






