Cusco, la histórica ciudad peruana, puerta de entrada al famoso sitio arqueológico de Machu Picchu, ha decidido dar un paso significativo hacia la modernización de su sistema de gestión de residuos sólidos. La Agencia de Cooperación Internacional de Corea del Sur (KOICA) ha anunciado recientemente que la ciudad peruana adoptará un sistema de manejo de basura inspirado en el modelo surcoreano, con el propósito de reducir la creciente acumulación de residuos, una problemática agravada en gran parte por el aumento del turismo y el crecimiento de la población.
La propuesta fue presentada oficialmente a la Municipalidad Provincial del Cusco el 30 de octubre. En ella se establece un plan maestro que promete transformar la gestión de residuos en la ciudad.
La KOICA destacó una serie de medidas clave entre las cuales se incluye la construcción de una planta de compostaje capaz de procesar 60 toneladas diarias de desechos orgánicos, el reciclaje del 80% de los residuos alimentarios y la realización de campañas de sensibilización para la comunidad.
Esta colaboración entre Corea del Sur y Perú forma parte de un proyecto más amplio de largo plazo iniciado en 2022 que tiene como meta convertir a Cusco en una ciudad «residuo cero» para el año 2050.
Crisis de residuos en Cusco: en busca de una solución sostenible
La histórica ciudad de Cusco se enfrenta a un problema creciente de acumulación de basura. La situación se ha visto intensificada debido a la afluencia constante de visitantes y el aumento de los residentes permanentes.
Según el Gobierno peruano, la ciudad albergaba aproximadamente a 500,000 personas en 2023, mientras que el flujo turístico alcanzó la cifra récord de 2.4 millones de visitantes en el mismo año. Este elevado número de turistas ha contribuido directamente al aumento de los residuos generados y ha dificultado aún más el manejo de la basura de manera adecuada.
Actualmente, Cusco genera alrededor de 450 toneladas de residuos sólidos al día, de los cuales una gran mayoría es transportada al relleno sanitario de Haquira. Desde 2021, este vertedero ha acumulado casi 4 millones de toneladas de basura, llevando al límite su capacidad y provocando que se declare el estado de emergencia.
La acumulación excesiva ha resultado en la contaminación de fuentes de agua cercanas y sus ecosistemas asociados. Esta es una situación crítica ya que afecta directa e indirectamente a la salud de la población a través de la contaminación del medio ambiente local.

El plan de KOICA, basado en el exitoso sistema de gestión de residuos de Corea del Sur, propone abordar la situación desde múltiples frentes. En el país asiático, el manejo de residuos se caracteriza por un enfoque meticuloso en la reducción de estos y el reciclaje.
Corea ha implementado con éxito un sistema de reciclaje obligatorio para residuos de alimentos, que obliga a los ciudadanos a clasificar y desechar sus residuos orgánicos en contenedores especiales, un modelo que se ha traducido en altas tasas de reciclaje y una reducción significativa de los residuos enviados a vertederos.
La KOICA planea adaptar este modelo para Cusco. En primer lugar, se comenzará con la creación de una planta piloto de compostaje. Esta instalación será capaz de procesar hasta 60 toneladas de residuos orgánicos al día, lo que permitirá transformar grandes cantidades de desechos en compost útil para la agricultura local. Además, se espera que este proyecto piloto sirva de ejemplo para futuras expansiones, con el objetivo de crear una infraestructura de compostaje a gran escala en la región.
Otra medida fundamental del plan incluye el reciclaje del 80% de los residuos alimentarios. Esto no solo reducirá la cantidad de basura que termina en los vertederos, sino que también ayudará a disminuir la emisión de gases de efecto invernadero derivados de la descomposición de estos residuos en rellenos sanitarios.
En paralelo, la KOICA y el Gobierno municipal de la ciudad peruana están desarrollando campañas de concientización para educar a la población sobre la importancia del reciclaje y el adecuado manejo de residuos, con el fin de fomentar un cambio cultural que impulse prácticas más sostenibles.
La estrategia de residuos sólidos de Cusco para 2050
La meta de “residuo cero” para 2050 es un objetivo ambicioso, pero KOICA y la Municipalidad de Cusco confían en que la implementación de un sistema de gestión de residuos eficiente y sostenido logrará reducir considerablemente la acumulación de basura en la ciudad. El proyecto también contempla la modernización de la infraestructura de recolección y tratamiento de residuos, incluyendo la adquisición de tecnología avanzada para la separación y el procesamiento de materiales reciclables.
Uno de los aspectos clave de la visión de KOICA es la adopción de una economía circular, en la cual los recursos se reutilizan y se reincorporan al ciclo productivo, en lugar de ser desechados. Esto permitirá que los materiales valiosos, como el plástico y el papel, puedan ser reciclados y reutilizados en lugar de ser eliminados.
Además, KOICA también está explorando la posibilidad de integrar la producción de biogás a partir de residuos orgánicos, un proceso que podría generar energía renovable para la ciudad, a la vez que reduce la cantidad de residuos enviados al vertedero.
Mientras la ciudad se prepara para recibir a más turistas en los próximos años, el sistema de gestión de residuos sólido se convierte en una pieza clave para garantizar que Cusco pueda mantener su atractivo turístico y su calidad de vida para los residentes.












