Tsugimaru Tanoue y la conformación de la carrera de traductor público en Argentina

Tsugimaru Tanoue

Desde sus orígenes, a fines del siglo XIX,  la carrera de grado de Traductor Público en Argentina transitó por distintas etapas y experimentó varias transformaciones, hasta quedar conformada en 1968 tal como se la conoce. Para lograr este cometido, participaron del proceso varios profesionales, entre ellos el célebre abogado y traductor público, Tsugimaru Tanoue, a quien presentamos en un artículo anterior. Estas figuras lucharon no solo por la creación de la carrera sino también por el reconocimiento del ejercicio de la profesión.

En este artículo, haremos un repaso de la evolución de la carrera y del rol que cumplió particularmente el mencionado legista de origen japonés.

Los comienzos de la carrera

En 1868 el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Adolfo Alsina, firmó un decreto que establecía los requisitos para obtener el título de Traductor Público. Primero se debía acreditar ante la justicia moralidad y buena conducta según los cánones de la época. Después, se rendía un examen ante un tribunal que estaba compuesto por catedráticos de idiomas y presidido por el rectorado de la Universidad de Buenos Aires.

Una vez cumplidos estos trámites, el gobierno era el encargado del dictamen final. Aproximadamente, se “recibieron” cuarenta traductores públicos bajo esta modalidad.

En 1881, la “carrera” fue trasladada a la Facultad de Humanidades y Filosofía pero como no había cursos específicos de traducción pública, seguía funcionando bajo el sistema de exámenes de idoneidad. Unos años más tarde, el Colegio Nacional tomó la posta en el otorgamiento de los títulos y se creó un registro de traductores. Sin embargo, en 1892 se le adjudicó esta tarea a las Escuelas Nacionales.

Con la creación de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires en 1913, surgieron los Cursos de Profesiones Medias, siendo el curso de Traductor Público el que encabezaba la lista. Esto marcó el comienzo del desarrollo de la carrera a nivel universitario.

Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.

Más de diez años después, a través de una ordenanza de dicha Facultad, se decidió que el título sería otorgado por esta institución, aunque la carrera aún era considerada como una formación profesional.

Finalmente en 1951 la profesión fue reconocida por la Facultad como “carrera” y se establecen las condiciones de ingreso de la misma. Lamentablemente, ese mismo año el Consejo Universitario de Buenos Aires aprobó una resolución del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Económicas que habilitaba entregar un certificado a los alumnos que superasen los cursos de traductor público en vez de un diploma.

También figuraba en dicha resolución la transformación de la carrera de Traductor Público en simples cursos, provocando un retroceso en el estatus de la profesión.

Tsugumaru Tanoue, «el lobista»

Aunque la Facultad de Ciencias Económicas tuvo un papel importante en la conformación de la carrera de Traductor Público, aún faltaba mucho camino por recorrer en su desarrollo y conformación.

Es por eso que el doctor Tanoue conversó con el entonces decano William L. Chapman y le planteó la necesidad de incorporar cursos dictados por profesores con título en el área de Lenguas Extranjeras, para que la carrera tuviera así jerarquía universitaria.

También dialogó con varios profesores de la Facultad y ejerció presión para que se trasladara la formación a la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Finalmente, en 1964 la carrera comenzó de a poco a estar organizada.

Durante su gestión como decano de la Facultad de Ciencias Económicas( 1966-1967), el Dr. Federico Frischknecht intentó desplazar la carrera a algún instituto de lenguas porque consideraba que, por el contenido de la misma, no estaban en el ámbito adecuado.

Tsugimaru Tanoue: una figura central para el Derecho y la traducción pública en Argentina

 

Es por eso que, como la continuidad de la cursada carrera corría peligro, Tanoue luchó junto con otros profesionales para que fuera finalmente trasladada a la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Para lograr esta meta, este reconocido traductor público puso énfasis en la naturaleza del contenido de la formación profesional para justificar su reclamo.

Al año siguiente, se realizó la redacción del “Anteproyecto de Estructuración de la Carrera de Traductor Público” en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Luego, a través de otra resolución, el decanato estableció que se cursaría en sus dependencias.

Mientras la carrera transitaba un proceso de organización y mejora, se le encargó al doctor Tanoue, por entonces presidente del Colegio de Traductores Públicos Nacionales, una de las tareas más importantes: la redacción de un plan de estudios. Fue así como, en 1968, comenzó el dictado de la carrera en su nueva sede y se inauguraron los cursos de inglés, francés e italiano.

Sin embargo, a pesar de estos avances, y del reconocimiento académico, no existía ninguna ley que regulase el ejercicio de la profesión. Por eso, era común que existieran agencias que se dedicaban a traducir documentos, ignorando la existencia de los traductores profesionales.

Tanoue conversó con el entonces decano William L. Chapman y le planteó la necesidad de incorporar cursos dictados por profesores con título en el área de Lenguas Extranjera

Por otra parte, había agencias que sí contaban con traductores públicos pero les exigían que firmaran papeles en blanco (sin la traducción) y les pagaban honorarios muy bajos, maniobras poco claras cuando no fraudulentas.

Frente a estas irregularidades, Tanoue se dedicó a la ardua tarea de reclamar y luchar por la sanción de una ley que reglamentara la profesión. Una ley que demandó mucho tiempo e innumerables gestiones con el gobierno de turno para lograr su promulgación: la Ley 20.305, sucedida el 25 de abril de 1973.

Sin lugar a dudas, la obtención de esta ley reflejó el esfuerzo de quienes forjaron la conformación de la carrera de Traductor Público en Argentina, entre quienes, sin lugar a dudas, se destacó Tsugimaru Tanoue, cuya importa quedó plasmada para siempre en el desarrollo de esta gesta.

 

Artículo publicado en el marco de un acuerdo de colaboración entre ReporteAsia y el Instituto Superior de Estudios Japoneses de Nichia Gakuin. Link: https://nichiagakuin.edu.ar/

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Locutora Nacional de Radio y Televisión y Técnica en Cultura y Lengua Japonesa graduada del Instituto Superior de Estudios Japoneses de Nichia Gakuin. 

Su pasión por la cultura japonesa, especialmente por el manga y el animé, la llevaron a estudiar el idioma japonés desde los 16 años.

Actualmente está estudiando para rendir el examen Nihongō Nōryoku Shiken N2 (Japanese Language Proficiency Test).