Llevar mascarillas en los hospitales en Corea del Sur ya no es obligatorio, ya que el Gobierno ha bajado el nivel infeccioso del COVID-19 y levantado casi todas las regulaciones antivirus restantes.
El país ha rebajado el nivel de crisis del coronavirus de «alerta», el segundo nivel en una escala de cuatro, al nivel más bajo de «preocupación», marcando un paso hacia el retorno a la normalidad prepandémica, según anunció la Sede Central de Contramedidas por Desastre y de Seguridad (CDSCH, por sus siglas en inglés).
Transición hacia la normalidad
Esta decisión llega más de cuatro años después de que la nación confirmara su primer caso del nuevo coronavirus el 20 de enero de 2020.
Como parte de esta medida, los mandatos sobre el uso de mascarillas en hospitales y establecimientos afines han sido completamente levantados, y las pruebas de COVID-19 previas a la admisión en centros de atención y otras instalaciones de alto riesgo ahora son recomendadas en lugar de obligatorias.
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Además, el gobierno dejará de cubrir todos los costos asociados con las pruebas y hospitalización relacionadas con el COVID-19. Los pacientes deberán pagar por el tratamiento antiviral oral, como el Paxlovid.
Las autoridades han anunciado que el programa de vacunación gratuita estará disponible durante la temporada 2023-2024, aunque posteriormente se limitará a grupos de alto riesgo, como ancianos y personas inmunodeprimidas.













