El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegará el miércoles por la noche a Beijing para mantener una cumbre de dos días con el mandatario chino Xi Jinping, en un encuentro que estará centrado en comercio, seguridad internacional, inteligencia artificial y la situación en Medio Oriente, en medio de un escenario global marcado por fuertes tensiones.
La Casa Blanca confirmó que ambos líderes abordarán una amplia agenda bajo el principio de “reciprocidad y equidad”, con el objetivo de reforzar los intereses económicos y estratégicos de Washington. Será la primera visita de Trump a China desde su viaje de 2017 y se producirá mientras continúa la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, conflicto que obligó a posponer el viaje originalmente previsto para marzo.
Funcionarios estadounidenses señalaron que Trump y Xi han mantenido varias conversaciones sobre la crisis en Medio Oriente y anticiparon que el tema ocupará un lugar importante durante la cumbre. Según Washington, el presidente estadounidense buscará avanzar en los esfuerzos para poner fin a las hostilidades en la región.
Otro de los puntos sensibles será Taiwán. Desde la administración Trump remarcaron que no hubo cambios en la política estadounidense hacia la isla, pese a las versiones que indican que Beijing intentará presionar para modificar la postura de Washington y frenar la venta de armas al gobierno taiwanés.
Un alto funcionario estadounidense afirmó que durante el primer año del segundo mandato de Trump se aprobaron más ventas de armamento a Taiwán que en los cuatro años completos de la administración de Joe Biden. La declaración llegó luego de recientes comentarios de autoridades chinas que dejaron entrever que Xi insistirá sobre el tema durante las conversaciones.
La portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, sostuvo que Trump llega a China con una visión “clara” sobre las realidades económicas y de seguridad actuales. También adelantó que ambas partes intentarán cerrar nuevos acuerdos comerciales vinculados a sectores como agricultura, energía y aeronáutica, aunque evitó dar detalles.
La agenda oficial comenzará el jueves con una ceremonia de bienvenida en Beijing. Más tarde, Trump y Xi recorrerán juntos el Templo del Cielo y participarán de una cena de Estado. El viernes mantendrán una reunión de trabajo y un almuerzo antes de la partida del mandatario estadounidense.
Desde Beijing, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, señaló que los dos presidentes intercambiarán opiniones “profundas” sobre la relación bilateral y sobre cuestiones ligadas a la paz y el desarrollo mundial.
China también expresó su disposición a ampliar la cooperación con Estados Unidos y administrar las diferencias “sobre la base del respeto mutuo y el beneficio compartido”, en un momento de elevada incertidumbre internacional.
Funcionarios estadounidenses indicaron además que la administración Trump busca avanzar en la creación de un “Consejo de Comercio” y un “Consejo de Inversiones” entre las dos mayores economías del mundo. La propuesta apunta a establecer mecanismos permanentes para discutir exportaciones, inversiones sensibles y nuevas áreas de cooperación.
La inteligencia artificial será otro de los ejes del encuentro. Washington pretende abrir un canal de diálogo específico con Beijing sobre seguridad y regulación tecnológica, en medio de la creciente competencia entre empresas estadounidenses y chinas.
Como parte de los preparativos finales de la cumbre, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, mantendrá conversaciones con el viceprimer ministro chino He Lifeng en Seúl antes de la llegada de Trump a Beijing.







