Tres buques de guerra y aeronaves de Australia, Canadá y Filipinas realizaron este miércoles ejercicios militares frente al disputado banco de Scarborough, en el mar de China Meridional. La zona es uno de los principales focos de tensión en Asia, donde China mantiene una presencia constante con guardacostas, navíos militares y embarcaciones de su milicia marítima.
Los ejercicios se desarrollaron al este del banco, un atolón deshabitado frente a la costa noroeste de Filipinas. Según el comunicado de las Fuerzas Armadas filipinas, las maniobras concluyeron sin incidentes y no se registraron encuentros con embarcaciones chinas, que habitualmente patrullan la zona para disuadir la presencia de barcos y aeronaves de Manila.
La actividad naval incluyó prácticas de defensa aérea con la participación del destructor australiano HMAS Brisbane, la fragata canadiense HMCS Ville de Québec y la fragata filipina BRP José Rizal. Durante las operaciones, helicópteros militares y al menos tres aviones de combate simularon ataques aéreos, lo que permitió a las tripulaciones coordinar maniobras defensivas. Fotografías y videos difundidos por el ejército filipino muestran a las tres naves navegando en formación mientras aeronaves militares se desplazaban sobre el área.
El ejército filipino destacó que este tipo de acciones fortalecen la cooperación en defensa con países aliados y afines en la región. Las maniobras formaron parte del mayor despliegue militar realizado por Australia junto a Filipinas, que durante quince días incluyó más de tres mil seiscientos efectivos en entrenamientos con fuego real y simulacros de combate.
Aunque Pekín no emitió comentarios inmediatos sobre los ejercicios, las autoridades chinas han reiterado que defenderán a toda costa el banco de Scarborough y las aguas que lo rodean. La posición de China contrasta con la de Filipinas, que también reclama soberanía sobre el atolón, al igual que Vietnam, Malasia, Brunei y Taiwán.
La importancia estratégica del mar de China Meridional, por donde pasa una de las principales rutas del comercio marítimo mundial, ha convertido cada episodio en torno al banco en un tema de alcance internacional. Estados Unidos, que no tiene reclamos territoriales en la zona, ha cuestionado de manera sistemática la pretensión china sobre casi todo el corredor marítimo. A mediados de agosto, dos buques de guerra estadounidenses navegaron a unas treinta millas náuticas del Scarborough en operaciones de libertad de navegación, lo que provocó un seguimiento cercano por parte de un navío chino sin mayores incidentes.
El área fue escenario de un accidente el 11 de agosto, cuando un barco de la marina china colisionó con una patrullera de la guardia costera de su propio país mientras intentaba bloquear el paso a un navío filipino. El choque causó daños visibles en la proa de la embarcación china y, según fuentes militares de Filipinas, pudo haber dejado víctimas mortales, aunque Pekín no ha ofrecido detalles al respecto.
Washington ha advertido en repetidas ocasiones que el tratado de defensa mutua firmado con Manila lo obliga a responder si fuerzas filipinas son atacadas, incluso en el mar de China Meridional. Esta garantía convierte cada movimiento militar en la zona en un gesto con implicaciones que trascienden a los países directamente involucrados.










