El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó este lunes su esperanza de concretar en breve un encuentro entre el mandatario ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, y el presidente ruso, Vladímir Putin, con el objetivo de poner fin a la guerra en Ucrania. Tras recibir a Zelenskyy en Washington y dialogar con líderes europeos, Trump telefoneó a Putin para iniciar lo que describió como conversaciones a tres bandas.
En una publicación en su red social Truth Social, Trump aseguró que ya trabaja en organizar un encuentro entre los presidentes de Rusia y Ucrania en un lugar aún por definir, el cual podría dar paso a una reunión posterior con su propia participación. “Si Zelenskyy y yo podemos sentarnos con Putin, habrá una oportunidad razonable de terminar la guerra”, declaró.
Durante su reunión en la Casa Blanca, el líder ucraniano se mostró dispuesto a conversar directamente con Putin, sin condiciones previas, y respaldó los esfuerzos diplomáticos de Trump. Vestido con una chaqueta negra en lugar de su habitual uniforme militar, Zelenskyy calificó las conversaciones como constructivas y confirmó que se abordaron temas delicados, incluidas las garantías de seguridad de Estados Unidos para Kiev.
Trump, por su parte, señaló que Europa representa “la primera línea de defensa”, aunque prometió que Washington también participará en la provisión de apoyo militar y de seguridad si se alcanza un acuerdo de paz. Asimismo, insinuó la posibilidad de discutir intercambios territoriales, sugiriendo la actual línea de contacto como punto de referencia, pese a que Kiev ha reiterado su rechazo a ceder territorio.
La llamada entre Trump y Putin, que según Moscú se prolongó durante 40 minutos, dejó la puerta abierta a un encuentro directo entre ambos líderes. El asesor de política exterior del Kremlin, Yuri Ushakov, aseguró que Putin se mostró favorable a avanzar en conversaciones bilaterales con Ucrania.
La reunión de Trump y Zelenskyy con los principales líderes europeos sirvió de marco para coordinar posiciones. Estuvieron presentes el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, así como los jefes de gobierno de Alemania, Francia, Italia, Finlandia y el Reino Unido, además de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Todos respaldaron la idea de brindar garantías de seguridad a Ucrania, aunque el canciller alemán Friedrich Merz insistió en que ningún nuevo encuentro será viable sin un alto el fuego previo.
El giro de Trump hacia una negociación más amplia con Moscú refleja un cambio de postura respecto a meses anteriores, cuando había exigido un cese inmediato de hostilidades. Tras su cumbre en Alaska con Putin, sin resultados concretos, el mandatario estadounidense se ha alineado más estrechamente con la visión del Kremlin de alcanzar un acuerdo de paz integral, aunque la posibilidad de concesiones territoriales por parte de Ucrania sigue siendo el punto más controvertido.






