El Servicio de Inteligencia Nacional de Corea del Sur (NIS) suspendió este mes todas las transmisiones radiales que tenía activas hacia Corea del Norte, en lo que se interpreta como un nuevo gesto del Gobierno del presidente Lee Jae Myung para rebajar la tensión en la península y abrir canales de diálogo con Pyongyang. Así lo confirmaron este lunes medios especializados en emisiones dirigidas al régimen norcoreano.
Según declaraciones de Lee Kwang-baek, presidente del Grupo de Medios de Unificación de Corea del Sur, todos los canales de radio del NIS dirigidos al Norte fueron apagándose progresivamente a lo largo de julio. Su organización, que se dedica a monitorear y colaborar con proyectos de comunicación orientados al público norcoreano, detalló que las señales dejaron de emitirse sin previo aviso.
Kim Seung-chul, responsable de la Radio de Reforma de Corea del Norte, otra emisora crítica con el régimen de Kim Jong-un, agregó que las señales de «La Voz del Pueblo» y «Eco de Esperanza», ambas vinculadas al NIS, también han desaparecido del aire en las últimas semanas. Incluso se menciona que las transmisiones televisivas con mensajes propagandísticos habrían sido canceladas, aunque la agencia de inteligencia surcoreana no ha confirmado oficialmente ese dato.
Estos canales operaban desde hace décadas, a través de distintas administraciones, y habían mantenido una línea editorial orientada a promover los valores democráticos de Corea del Sur, al tiempo que denunciaban las violaciones a los derechos humanos cometidas en el Norte. Su contenido se transmitía hacia territorio norcoreano en un intento por alcanzar a la población con una narrativa alternativa a la del régimen.
La decisión del gobierno de Lee Jae Myung se suma a otras medidas tomadas desde su llegada al poder, el mes pasado, en busca de reducir la confrontación con Pyongyang. Entre sus primeras acciones estuvo la suspensión de las campañas de altavoces militares a lo largo de la frontera intercoreana y el llamado a las organizaciones civiles a cesar el lanzamiento de panfletos con mensajes antinorcoreanos.
Si bien el Ejecutivo no ha emitido un comunicado oficial sobre la suspensión de las transmisiones del NIS, la decisión encaja con la estrategia de desescalada que el presidente Lee viene impulsando desde que asumió. En un contexto regional donde las tensiones pueden reactivarse con facilidad, estas señales buscan generar un entorno más favorable para reanudar el diálogo intercoreano, estancado desde hace varios años.
La respuesta de Corea del Norte, sin embargo, aún no se ha hecho pública. A lo largo de su historia, Pyongyang ha considerado este tipo de transmisiones como una forma de agresión ideológica y ha reaccionado con dureza ante campañas similares en el pasado. Resta por ver si la pausa en estas actividades será percibida como una muestra de buena voluntad o como una maniobra táctica sin mayor impacto.












