El presidente surcoreano, Lee Jae Myung, instó este miércoles a avanzar hacia la paz en la península coreana, en un mensaje cargado de significado histórico al cumplirse 75 años del estallido de la Guerra de Corea. A través de una publicación en Facebook, el mandatario afirmó que «la forma más segura de garantizar la seguridad es construir un Estado donde no sea necesario luchar», y subrayó que el verdadero camino hacia esa seguridad es hacer la paz.
En su mensaje, Lee reiteró su compromiso con la instauración de un régimen de paz estable, que no solo reduzca las tensiones con Corea del Norte, sino que también contribuya a la estabilización de la economía y a la protección de la población. Sus palabras reflejan una visión de largo plazo, que apuesta por la diplomacia y la reconciliación como herramientas clave en la política nacional.
La conmemoración de este aniversario evoca uno de los capítulos más devastadores en la historia reciente de la península. La guerra comenzó el 25 de junio de 1950, cuando fuerzas norcoreanas, apoyadas por tanques, cruzaron la frontera e invadieron el sur. La respuesta internacional no tardó: bajo la bandera de las Naciones Unidas, Estados Unidos y otros veinte países se sumaron al conflicto del lado surcoreano. El enfrentamiento terminó en 1953 con un alto el fuego, pero sin un tratado de paz formal, lo que dejó la península técnicamente en estado de guerra hasta hoy.
En su mensaje, Lee rindió homenaje a los soldados que perdieron la vida y a los veteranos que participaron en la guerra, destacando que el desarrollo de Corea del Sur no se entiende sin el sacrificio de quienes defendieron al país. “La nación que hoy somos solo fue posible gracias a la entrega de los militares en el campo de batalla, los veteranos de guerra, sus familias, y todo un pueblo que soportó las cicatrices del conflicto”, escribió.
El presidente también reconoció que, pese a los esfuerzos por honrar la memoria de quienes participaron en la guerra, la compensación a los veteranos y sus familias ha sido insuficiente. Anunció que el Gobierno explorará maneras de brindar una reparación adecuada a quienes, según sus palabras, hicieron “sacrificios extraordinarios” por la defensa del país.
En medio de un contexto geopolítico incierto y con la tensión entre las dos Coreas aún latente, el llamado de Lee adquiere un peso político adicional. Su enfoque busca no solo cerrar las heridas del pasado, sino también preparar el terreno para un futuro en el que la paz sea más que un ideal lejano.







