Japón está estudiando la posibilidad de ampliar el alcance de un nuevo misil de alta velocidad, aún en fase de desarrollo, más allá de los 1.000 kilómetros.
El objetivo del proyecto es defender mejor sus islas remotas, incluidas las Senkakus administradas por Japón, según informaron el domingo fuentes gubernamentales.
La mejora prevista del misil de largo alcance con base en tierra pondrá las zonas costeras de China y Corea del Norte dentro de su alcance, en un momento en que Japón está aumentando su disuasión en medio de las amenazas nucleares y de misiles de Corea del Norte y la asertividad militar de China, dijeron las fuentes.
Las Senkakus han sido durante mucho tiempo una fuente de fricción para Tokio y Pekín, que reclama el grupo de islotes deshabitados en el Mar de China Oriental.
Corea del Norte ha lanzado misiles balísticos a un ritmo sin precedentes desde principios de este año, incluido uno que sobrevoló Japón.
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El misil que Japón espera desarrollar contiene una serie de características que lo harán difícil de interceptar.
Tras ser disparado desde un lanzador móvil, la ojiva se separa a gran altura y recorre una trayectoria irregular antes de deslizarse a velocidad supersónica hacia su objetivo.
La investigación sobre el misil comenzó en el año fiscal 2018, y los prototipos actuales tienen un alcance de varios cientos de kilómetros. Se espera que se produzcan en masa a partir del próximo año fiscal y se desplieguen en el año fiscal 2026. La versión mejorada ampliará el alcance más allá de los 1.000 km.
La mejora prevista del misil de largo alcance con base en tierra pondrá las zonas costeras de China y Corea del Norte dentro de su alcance
La medida se produce en un momento en el que Japón está tratando de desarrollar sus propios misiles standoff -capaces de atacar a buques enemigos desde fuera de su radio de acción- que puedan lanzarse no sólo desde tierra sino también desde buques y aviones.
Para ello, está planeando ampliar el alcance de los misiles guiados tierra-barco Tipo 12 de la Fuerza de Autodefensa.
Además, Japón está estudiando la posibilidad de comprar misiles de crucero Tomahawk desarrollados por Estados Unidos, que tienen un alcance de hasta 2.500 km y pueden desplazarse a una distancia relativamente baja del suelo, para reforzar su capacidad de disuasión, según funcionarios del gobierno.











