Una de las imágenes más representativas del Japón es, sin dudas, la de sus jardines. Y si bien los hay muchos y muy bellos, unos de los más intrigantes para los ojos occidentales son los jardines llamados Karesansui, más conocidos como jardines secos o jardines zen.
Estos consisten en espacios abiertos cubiertos de arena, grava o piedras pequeñas con algunas piedras de mayor tamaño estratégicamente distribuidas, que a su vez pueden estar o no cubiertas de musgo, hierbas o similares. Por lo general, simbolizan estanques de agua con ondas u olas y las piedras suelen representar montañas, algún elemento natural o hasta animales místicos como dragones.
Es importante saber que no se puede pasear por estos jardines sino que están pensados para la meditación o su contemplación, que se suele hacer desde plataformas elevadas por sobre los mismos.

Una recorrida por varios jardines secos
En la publicación de esta semana, les traigo algunas imágenes de jardines karesansui que tuvimos la fortuna de contemplar mientras recorríamos La Ruta del Samurai.
En primer lugar, vemos el jardín del templo Enkoji situado en el noreste de Kioto y fundado por el Shogun Tokugawa Ieyasu en 1601. Este templo es uno de mis preferidos por su gran variedad de jardines de todo tipo, incluidos estanques con peces y bosques de bambú. Además, tiene la ventaja de que, al no estar en el circuito turístico tradicional, se puede recorrer y contemplar en la más absoluta calma.

El jardín seco del templo Ginkakuji
En segundo lugar, conoceremos el jardín seco del templo Ginkakuji, también conocido por albergar el famoso Pabellón de Plata. Este templo posee uno de los jardines de musgo más increíbles que vi en todo mi viaje.

Entre sus bellezas se encuentra su jardín seco llamado “Mar de Plata” que destaca por una extraña formación cónica conocida como “Plataforma de observación de la Luna”. Este templo y sus jardines permanecen inalterables desde 1482.

Los jardines del templo Ryoanji
Continuamos con el jardín karesansui del templo Ryoanji, que data de 1450, quizá el más famoso y fotografiado de todo Japón. Este jardín mide 10×25 metros, y es un verdadero misterio ya que no se sabe con exactitud quien lo construyó, ni en qué año ni tampoco cuál es su simbolismo. Está conformado por 15 piedras rodeadas en “islas” de musgo, con la característica de que, te pares donde te pares, nunca podrás ver todas las piedras sino que siempre habrá una que está oculta atrás de otra.

La belleza natural del templo Kongobuji
Para terminar esta entrega mencionaremos al jardín del templo Kongobuji, en el sagrado Monte Koya.

Este jardín, si bien es moderno, ya que fue creado en 1984, es el más grande de toda la nación en su tipo, con piedras enormes que simbolizan a un dragón asomando en la superficie del agua.

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Gracias por leer y ¡Hasta la próxima semana!













