Los jefes diplomáticos de Corea del Sur, Estados Unidos y Japón han confirmado, el pasado sábado 15 de febrero, su «firme» compromiso con la «desnuclearización completa» de Corea del Norte y han denunciado las «sistemáticas, generalizadas y flagrantes» violaciones de los derechos humanos en el Estado reclusivo, según un comunicado conjunto.
El ministro de Asuntos Exteriores surcoreano, Cho Tae-yul, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el ministro de Asuntos Exteriores japonés, Takeshi Iwaya, celebraron una reunión trilateral al margen de la Conferencia de Seguridad de Múnich, en Alemania, en la que enviaron una «fuerte» advertencia contra las provocaciones norcoreanas y subrayaron su compromiso de reforzar el régimen global de sanciones contra Pyongyang.
Durante los primeros diálogos a tres bandas desde la investidura de Rubio el mes pasado, la parte estadounidense también reafirmó sus «férreos» compromisos de seguridad con Corea del Sur y Japón, «respaldados por la incomparable fuerza militar de Estados Unidos, incluidas sus capacidades nucleares».
La desnuclearización de Corea del Norte
En un comunicado conjunto emitido tras la reunión, las autoridades de estos tres países anunciaron que reafirmaron su firme compromiso con la desnuclearización completa de Corea del Norte, de conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU).
Además, expresaron sus serias preocupaciones sobre los programas nucleares y de misiles del régimen, sus actividades cibernéticas maliciosas (incluidos los robos de criptomonedas) y el aumento de su cooperación militar con Rusia. Con respecto a todas estas cuestiones, también hicieron énfasis en la necesidad e importancia de hacerles frente juntos.
Asimismo, enviaron una fuerte advertencia de que Corea del Sur, Estados Unidos y Japón no tolerarán ninguna provocación o amenaza a sus patrias y que, en línea con esta afirmación, intensificarán los vínculos trilaterales a través de una estrecha coordinación de políticas a todos los niveles.
Esta declaración se produce en medio de la constante incertidumbre sobre la forma en que la Administración Trump abordará la asociación trilateral, que alcanzó nuevos niveles desde la cumbre de Camp David de los tres países, su primera cumbre trilateral independiente, en agosto de 2023.
Desde la cumbre histórica, los tres países han acentuado la cooperación mediante el lanzamiento de un sistema para compartir, en tiempo real, los datos de advertencia de misiles balísticos norcoreanos; la creación de un ejercicio militar trilateral, llamado «Freedom Edge»; y el establecimiento de una secretaría trilateral para institucionalizar su cooperación, entre otros esfuerzos.
Durante las conversaciones del sábado, Estados Unidos reafirmó su compromiso de fortalecer la «disuasión extendida» para movilizar toda la gama de sus capacidades militares, incluidas las armas nucleares, para defender a sus aliados asiáticos, a través de las alianzas entre la ROK y Estados Unidos y entre Japón y Estados Unidos». La ROK es la abreviatura del nombre oficial de Corea del Sur, la República de Corea.
Las tres partes condenaron duramente las «violaciones sistemáticas, generalizadas y flagrantes de los derechos humanos cometidas, desde hace mucho tiempo, por la RPDC (República Popular Democrática de Corea, el nombre oficial de Corea del Norte)», dentro de su territorio nacional, se lee en el comunicado.
También se comprometieron a mantener y fortalecer el régimen de sanciones internacionales contra el país asiático como una respuesta firme a las violaciones y evasiones de las resoluciones pertinentes del CSNU y con el objetivo de presionar a Pyongyang para que detenga las actividades ilícitas que financian sus programas nucleares y de misiles.
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En el frente de la seguridad económica, las tres partes anunciaron su intención de fortalecer la seguridad energética mediante la liberación de los recursos naturales y energéticos «asequibles y confiables» de Estados Unidos y mediante la mejora de la cooperación energética, en particular en el gas natural licuado (GNL), de una manera «mutuamente beneficiosa», según el comunicado.
También afirmaron su compromiso de una cooperación más estrecha en el desarrollo de tecnologías críticas y emergentes, como la inteligencia artificial (IA), semiconductores, ciencia y tecnología cuántica, ciberseguridad, biotecnología y su infraestructura facilitadora, así como en la infraestructura de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) digitales.
Por otro lado, los tres jefes diplomáticos emitieron un mensaje contra China sobre cuestiones geopolíticas clave, ya que enfatizaron la importancia de mantener la paz y la estabilidad a través del estrecho de Taiwán como un «elemento indispensable de seguridad y prosperidad para la comunidad internacional».
Según el comunicado, alentaron la resolución pacífica de los problemas a través del estrecho y manifestaron su firme oposición a cualquier intento de forzar o coaccionar unilateralmente cambios al «statu quo» en las aguas del Indopacífico, incluido el mar de China Meridional, dejando claro su compromiso de mantener un Indopacífico libre y abierto y garantizar que prevalezca el derecho internacional.
Asimismo, expresaron su apoyo a la participación significativa de Taiwán en las organizaciones internacionales apropiadas.












