Donald Trump tomará posesión como el 47.º presidente de Estados Unidos, marcando el inicio de su segundo mandato no consecutivo con una ambiciosa agenda centrada en impulsar la economía mediante altos aranceles sobre China y la implementación de un programa masivo de deportaciones de inmigrantes indocumentados.
Con su eslogan renovado de «Hacer a Estados Unidos grande y seguro de nuevo», Trump ha generado expectativas dentro del país y ansiedad en el ámbito internacional debido a su enfoque en políticas de «América Primero». A sus 78 años, y con un equipo de leales cuidadosamente seleccionado, el expresidente se presenta con una confianza que contrasta con los conflictos internos y la alta rotación de funcionarios que caracterizaron su primera administración entre 2017 y 2021.
La ceremonia de investidura de Trump y su vicepresidente electo, JD Vance, se llevará a cabo en el Capitolio, un lugar cargado de simbolismo tras el ataque violento ocurrido allí hace poco más de cuatro años, cuando seguidores del propio Trump interrumpieron la certificación de la victoria electoral de Joe Biden en 2020. En respuesta a las bajas temperaturas previstas en Washington, el acto se realizará dentro del edificio legislativo, la primera vez desde 1985 que un presidente opta por una ceremonia bajo techo.
El día inaugural de su presidencia promete ser contundente. Trump planea firmar una serie de órdenes ejecutivas destinadas a cumplir sus promesas de campaña y revertir medidas implementadas por la administración Biden. Entre ellas, destacan los posibles indultos para los acusados del asalto al Capitolio en enero de 2021, el desmantelamiento de iniciativas climáticas y el retorno a políticas migratorias estrictas de su primer mandato, sentando las bases para lo que ha descrito como el mayor programa de deportaciones en la historia del país.
En el ámbito económico, Trump ha reiterado su intención de imponer aranceles del 60 % o más a las importaciones provenientes de China, así como una tarifa universal de hasta el 20 % sobre todos los productos que ingresen al mercado estadounidense. Estas medidas, que buscan repatriar empleos manufactureros y aumentar los ingresos federales, son observadas con atención por gobiernos y empresas extranjeras, preocupados por el impacto global de estas políticas proteccionistas.
Con su llegada a la Casa Blanca, Trump se convertirá en el presidente más longevo en asumir el cargo, reemplazando al demócrata Joe Biden. Su juramento marcará el comienzo de un periodo que promete ser tan controvertido como transformador, en el que los aliados y adversarios de Estados Unidos intentarán adaptarse a una administración determinada a redefinir el papel de la nación en el escenario global.












