Crisis democrática en Corea: Yoon Suk Yeol se ve obligado a levantar la ley marcial

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El presidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, tuvo que levantar la ley marcial de emergencia impuesta por sorpresa a última hora para proteger el «orden constitucional» frente a lo que describió como «fuerzas pro-Corea del Norte», que desató una brutal crisis política. Sin embargo, el Parlamento revocó esta medida pocas horas después en una sesión extraordinaria.

Yoon había acusado a la oposición de paralizar al gobierno con «actividades contra el Estado» y justificó la ley marcial como un medio para «erradicar las fuerzas pro-Corea del Norte y proteger el orden constitucional de la libertad,» según expresó en un discurso de emergencia transmitido en vivo el martes por la noche. Esta declaración marcó la primera vez que se implementa la ley marcial de emergencia en Corea del Sur desde 1979.

La sorpresiva decisión se produjo tras tensiones políticas en el Parlamento, donde el opositor Partido Democrático (PD) aprobó a toda prisa un proyecto de presupuesto reducido y presentó mociones de destitución contra un auditor estatal y el fiscal general.

De acuerdo con la Constitución surcoreana, el presidente puede declarar la ley marcial en casos de emergencia nacional, conflictos armados, guerra, o cuando la seguridad y el orden público así lo requieran. En este contexto, el jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Park An-su, fue designado como líder del comando de la ley marcial y emitió un decreto que prohibía todas las actividades políticas, incluidas manifestaciones y actividades de partidos políticos.

Sin embargo, alrededor de la 1 a.m. del miércoles, la Asamblea Nacional, compuesta por 300 miembros, celebró una sesión plenaria para exigir que Yoon levantara la ley marcial. La moción fue aprobada por unanimidad, con 190 legisladores presentes que votaron a favor de revocar la medida.

Según la oficina del presidente del Parlamento, con la aprobación de la moción, la declaración de ley marcial quedó anulada. La Constitución establece que la ley marcial debe levantarse si una mayoría parlamentaria así lo demanda.

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ha tomado una decisión nunca antes vista en la historia moderna del país al declarar la ley marcial de emergencia. En un mensaje televisado este martes, Yoon argumentó que la medida es necesaria para proteger el orden constitucional y erradicar lo que describió como «fuerzas a favor de Corea del Norte» que amenazan la estabilidad de la nación. Según el mandatario, la oposición, particularmente el Partido Democrático (DP, por sus siglas en inglés), ha estado involucrada en «actividades antiestatales» que, en su opinión, han puesto en peligro la gobernabilidad y la seguridad del Estado.

La declaración de la ley marcial se produce tras un periodo de tensiones políticas en el que el DP, la principal fuerza opositora, aprobó un proyecto de ley de presupuesto reducido en el comité parlamentario y presentó mociones de destitución contra altos funcionarios como el auditor estatal y el fiscal general.

Para Yoon, estas acciones no solo son vistas como un desafío a su administración, sino también como un intento de desestabilizar el sistema político surcoreano.

En su discurso, el pesidente destacó la gravedad de la situación e hizo especial énfasis en que la ley marcial busca «reconstruir y salvaguardar» la nación ante «desafíos significativos». Así, reconociendo que la medida podría causar «algunos inconvenientes» a la ciudadanía, Yoon prometió un proceso de «normalización» y reiteró el compromiso de su gobierno con su política exterior y sus responsabilidades internacionales.

Las acusaciones del presidente en contra de la oposición 

El presidente criticó duramente el uso de proyectos de ley presupuestarios y mociones de destitución por parte del Partido Democrático, acusándolos de ser herramientas políticas diseñadas para proteger a su líder, Lee Jae-myung, quien enfrenta múltiples cargos judiciales.

Yoon argumentó que tales movimientos han transformado a la Asamblea Nacional en un «refugio para los criminales» y han paralizado tanto el sistema judicial como el administrativo, con el fin de derrocar el sistema democrático liberal y sustituirlo por una «dictadura legislativa».

El proyecto de ley de presupuesto reducido fue particularmente polémico. El líder surcoreano explicó que la reducción de fondos socava las capacidades del gobierno para llevar a cabo funciones esenciales, como la prevención de delitos relacionados con las drogas y la seguridad pública. Según él, esta falta de recursos ha convertido al país en un «paraíso para las drogas» y ha dejado a la población en un estado de «crisis de seguridad».

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¿De qué trata la ley marcial?

La ley marcial permite al presidente imponer restricciones a varias libertades, entre ellas la libertad de prensa, de reunión y de expresión, además de aumentar los poderes del gobierno y de los tribunales. No obstante, la medida no es permanente: la Asamblea Nacional puede levantarla si una mayoría de sus miembros así lo decide. Con 170 escaños en el Parlamento, de un total de 300, el DP tiene la capacidad de revocar la ley marcial por mayoría de voto. Tal como sucedió con los 190 votos en la Asamblea nocturna.

La Constitución surcoreana permite la declaración de la ley marcial en tiempos de guerra, conflicto armado o emergencia nacional y siempre que la seguridad y el orden público lo exijan. Sin embargo, la decisión de Yoon de invocar esta medida en respuesta a la situación política interna ha suscitado preocupaciones tanto a nivel nacional como internacional. Observadores y expertos en política temen que la medida pueda desencadenar una crisis constitucional, incluso una vez levantada la emergencia.

Las posibles consecuencias para la democracia y las relaciones internacionales de Corea del Sur

La comunidad internacional también está atenta a la situación, ya que Corea del Sur es vista como una democracia estable en una región donde las tensiones políticas y los riesgos de conflictos son elevados. Las acciones del presidente surcoreano han provocado críticas de organizaciones de derechos humanos, que advierten sobre los peligros de la restricción de libertades fundamentales, y de algunos líderes políticos extranjeros que llaman a la moderación y al diálogo.

La medida podría tener implicaciones significativas para la política interna de Corea del Sur y para su relación con aliados como Estados Unidos, que han expresado su apoyo a la democracia y el estado de derecho en el país.

La declaración de la ley marcial también plantea interrogantes sobre el futuro político de Yoon, quien ya se encuentra en una posición delicada debido a las divisiones internas y la presión de la oposición.

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